20 Julio 2003 Seguir en 
En agricultura no hay dos años iguales, define el industrial citrícola Alvaro Bulacio, al justificar las diferencias de producción entre la temporada actual y la anterior. "Este es un año en el que tenemos unas 200.000 toneladas menos de producción en la provincia, debido a la sequía de enero y febrero. Pero, al mismo tiempo, esa sequía provocó una muy buena calidad de fruta", subrayó durante su entrevista con LA GACETA.
- ¿Es decir que hay menos producción pero más rendimiento?
- Sí. Tucumán trabaja con un rendimiento, en la fruta elegida, del 35% al 40% y este año se superó el 50% en los empaques. En la industria va a disminuir la producción pero hoy la actividad del citricultor de quinta está orientada a la de fruta fresca de exportación, de manera que el resultado no se va a resentir.
- ¿Cómo están viviendo la experiencia de haber entrado al mercado japonés?
- Fue un gran logro, después de tantos años de trabajos y de esfuerzos. Fue posible gracias a una iniciativa conjunta de las empresas. En este sentido, Tucumán está dando ejemplos importantes, que tienen más valor por tratarse del primer productor de citrus del mundo. En tecnología, calidad y capacidad de exportación de citrus, Tucumán es un centro de consulta.
- El esquema empleado, ¿serviría para otras actividades?
- Debería servir. Es un ejemplo de organización y de seriedad en la exportación. Por ejemplo, las posibles ventas de carne al exterior que tiene la Argentina, porque está nuevamente libre de aftosa. Se abren mercados espectaculares que el sector ganadero, en particular el frigorífico, debería aprovechar. Pero requiere seriedad en el sentido de cumplir ciertos procedimientos como (la trasabilidad) el seguimiento que se hace del producto desde su origen, desde su producción inicial hasta su consumo final. Esto lo exige el mercado internacional.
- ¿Cómo se organizó la venta a Japón?
- Si bien no hay una sociedad exportadora, sí hay un acuerdo entre empresas para venderle a Japón (cluster). Se exporta con una sola marca, "Lemon from Argentina", con un logo que alude al tango, que es lo que más identifica a nuestro país allá.
- La actividad citrícola creció sin la asistencia del Estado, ¿hoy sigue siendo así?
- Es lo mejor que nos pudo haber pasado, pero para las exportaciones se requiere el trabajo conjunto con las cancillerías porque este tipo de protocolos no se firma entre empresas sino entre países.
- ¿Mejoraron las condiciones para exportar a China y Estados Unidos?
- Todavía tenemos que vencer las barreras paraarancelarias. Es decir, aquellas trabas que no tienen que ver con los aranceles sino con las exigencias comerciales y la búsqueda de un equilibrio en el intercambio entre los países
- ¿ Los precios actuales son competitivos?
- Los precios los decide el mercado según el volumen exportado. Los tucumanos somos nuestros propios competidores. Al tener menos costos, como consecuencia de la devaluación, se pudieron bajar los precios y competir mejor.
- ¿Es posible realizar envíos escalonados para no saturar los mercados europeos?
- En eso el que manda es el limón; hay que cosecharlo a su tiempo; no es posible esperar. Muchas veces el punto de cosecha no coincide con el momento de mejores precios en Europa, pero hay que cosecharlo. Dentro de todo, hay competencia en el sector pero en un marco de armonía que no nos ocasione perjuicios.
- ¿ Es verdad que falta mano de obra en el campo?
- No sé si falta mano de obra. Lo que es cierto es que mucha gente rechaza el trabajo para no perder los planes sociales. Estos planes asistencialistas son muy malos. En Tucumán hay más de 100.000 personas con estos programas sobre una masa de trabajadores de 500.000; es decir, el 20%. Si la desocupación estaba en el 20%, con estos planes, teóricamente, ya se hubiera solucionado. Es importante recuperar la ética de la dignidad del trabajo. Tenemos que salir del asistencialismo; no de la contención social que sí es necesaria. Tampoco es justo que la ayuda social se distribuya a través de punteros políticos.
- ¿La Argentina salió de la recesión?
- Sí. Durante los próximos tres o cuatro años vamos a tener un saldo positivo del 3% o del 4% de crecimiento anual del Producto Bruto Interno. La salida de la convertibilidad fue lo mejor que se pudo haber hecho para que crezca la economía.
-¿ Cómo ve el futuro de la actividad en el mercado interno?
- Es un tema de desarrollo, una de las etapas que le falta cumplir al sector citrícola. En España, Francia e Italia, el consumo es de 50 kilos de limón por persona por año mientras que en la Argentina -exceptuando Tucumán - el consumo es de 5 a 6 kilos anuales por persona. En la provincia no hay estadísticas, seguramente es más alto porque el producto es muy barato y muy accesible. Es extraño teniendo en cuenta que la mayoría de los argentinos descendemos de españoles y de italianos. Seguramente tiene que ver con los hábitos alimenticios. En nuestro país se impuso el asado y a la carne de vaca no se le añade limón mientras que en los países mediterráneos se consumo mucho más el pescado.
- ¿Es una materia pendiente?
- Sí. El hecho de que el 95% de la producción se exporte no deja de ser una debilidad. Si por algún motivo, que ahora no se me ocurre, se cortara la exportación, tendríamos problemas. Creo que la próxima etapa del sector, y que se va a llevar a cabo, es hacer un buen estudio de marketing. Además, se haría una intensa campaña en todo el país para fomentar el consumo del limón.
- ¿Es decir que hay menos producción pero más rendimiento?
- Sí. Tucumán trabaja con un rendimiento, en la fruta elegida, del 35% al 40% y este año se superó el 50% en los empaques. En la industria va a disminuir la producción pero hoy la actividad del citricultor de quinta está orientada a la de fruta fresca de exportación, de manera que el resultado no se va a resentir.
- ¿Cómo están viviendo la experiencia de haber entrado al mercado japonés?
- Fue un gran logro, después de tantos años de trabajos y de esfuerzos. Fue posible gracias a una iniciativa conjunta de las empresas. En este sentido, Tucumán está dando ejemplos importantes, que tienen más valor por tratarse del primer productor de citrus del mundo. En tecnología, calidad y capacidad de exportación de citrus, Tucumán es un centro de consulta.
- El esquema empleado, ¿serviría para otras actividades?
- Debería servir. Es un ejemplo de organización y de seriedad en la exportación. Por ejemplo, las posibles ventas de carne al exterior que tiene la Argentina, porque está nuevamente libre de aftosa. Se abren mercados espectaculares que el sector ganadero, en particular el frigorífico, debería aprovechar. Pero requiere seriedad en el sentido de cumplir ciertos procedimientos como (la trasabilidad) el seguimiento que se hace del producto desde su origen, desde su producción inicial hasta su consumo final. Esto lo exige el mercado internacional.
- ¿Cómo se organizó la venta a Japón?
- Si bien no hay una sociedad exportadora, sí hay un acuerdo entre empresas para venderle a Japón (cluster). Se exporta con una sola marca, "Lemon from Argentina", con un logo que alude al tango, que es lo que más identifica a nuestro país allá.
- La actividad citrícola creció sin la asistencia del Estado, ¿hoy sigue siendo así?
- Es lo mejor que nos pudo haber pasado, pero para las exportaciones se requiere el trabajo conjunto con las cancillerías porque este tipo de protocolos no se firma entre empresas sino entre países.
- ¿Mejoraron las condiciones para exportar a China y Estados Unidos?
- Todavía tenemos que vencer las barreras paraarancelarias. Es decir, aquellas trabas que no tienen que ver con los aranceles sino con las exigencias comerciales y la búsqueda de un equilibrio en el intercambio entre los países
- ¿ Los precios actuales son competitivos?
- Los precios los decide el mercado según el volumen exportado. Los tucumanos somos nuestros propios competidores. Al tener menos costos, como consecuencia de la devaluación, se pudieron bajar los precios y competir mejor.
- ¿Es posible realizar envíos escalonados para no saturar los mercados europeos?
- En eso el que manda es el limón; hay que cosecharlo a su tiempo; no es posible esperar. Muchas veces el punto de cosecha no coincide con el momento de mejores precios en Europa, pero hay que cosecharlo. Dentro de todo, hay competencia en el sector pero en un marco de armonía que no nos ocasione perjuicios.
- ¿ Es verdad que falta mano de obra en el campo?
- No sé si falta mano de obra. Lo que es cierto es que mucha gente rechaza el trabajo para no perder los planes sociales. Estos planes asistencialistas son muy malos. En Tucumán hay más de 100.000 personas con estos programas sobre una masa de trabajadores de 500.000; es decir, el 20%. Si la desocupación estaba en el 20%, con estos planes, teóricamente, ya se hubiera solucionado. Es importante recuperar la ética de la dignidad del trabajo. Tenemos que salir del asistencialismo; no de la contención social que sí es necesaria. Tampoco es justo que la ayuda social se distribuya a través de punteros políticos.
- ¿La Argentina salió de la recesión?
- Sí. Durante los próximos tres o cuatro años vamos a tener un saldo positivo del 3% o del 4% de crecimiento anual del Producto Bruto Interno. La salida de la convertibilidad fue lo mejor que se pudo haber hecho para que crezca la economía.
-¿ Cómo ve el futuro de la actividad en el mercado interno?
- Es un tema de desarrollo, una de las etapas que le falta cumplir al sector citrícola. En España, Francia e Italia, el consumo es de 50 kilos de limón por persona por año mientras que en la Argentina -exceptuando Tucumán - el consumo es de 5 a 6 kilos anuales por persona. En la provincia no hay estadísticas, seguramente es más alto porque el producto es muy barato y muy accesible. Es extraño teniendo en cuenta que la mayoría de los argentinos descendemos de españoles y de italianos. Seguramente tiene que ver con los hábitos alimenticios. En nuestro país se impuso el asado y a la carne de vaca no se le añade limón mientras que en los países mediterráneos se consumo mucho más el pescado.
- ¿Es una materia pendiente?
- Sí. El hecho de que el 95% de la producción se exporte no deja de ser una debilidad. Si por algún motivo, que ahora no se me ocurre, se cortara la exportación, tendríamos problemas. Creo que la próxima etapa del sector, y que se va a llevar a cabo, es hacer un buen estudio de marketing. Además, se haría una intensa campaña en todo el país para fomentar el consumo del limón.







