17 Octubre 2011 Seguir en 
Los observadores internacionales para la elección de jueces en Bolivia comprobaron las dificultades de esta primera experiencia en el mundo. Sin embargo, sus visiones no son tajantemente negativas ni categóricas, sino hasta comprensivas acerca de este tipo de comicios, en los que la falta de comparación aumenta la incertidumbre sobre su funcionamiento.
"Es una votación muy atípica, muy compleja y donde se debieron resolver problemas difíciles sin ejemplos en los que basarse", aseveró el chileno Haroldo Brito, integrante de la comisión de acompañamiento de Unasur, en un diálogo exclusivo con LA GACETA.
"El objetivo es generar condiciones de imparcialidad ante la imposibilidad de hacer propaganda por parte de cada candidato, lo que aumenta las diferencias con otros comicios. Técnicamente, los desafíos han sido buen resueltos", agregó.
Brito es miembro de la Corte Suprema de Justicia de Chile y, desde ese cargo relevante, admitió que no sabe si se podrá replicar esta práctica en otros países. "Es un planteo propio de Bolivia, una experiencia soberana que busca la legitimidad popular de los magistrados y mejores condiciones para el desarrollo de la judicatura", detalló.
El vocal del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) de Chile destacó el alto nivel de interesados en ser candidatos para los cargos en juego, aunque identificó como los principales problemas la escasez de tiempo y la falta de una adecuada difusión de las postulaciones. "Ante ello, hay que atender y entender los reclamos", puntualizó.
Más severo en su calificación fue el colombiano Bernardo Franco, integrante de la delegación de la OEA: "es un proceso sumamente atípico, con el temor de la injerencia del Poder Ejecutivo en la Justicia aunque no haya habido partidos participando sino candidatos individuales".
"Hemos recibido críticas de postulantes porque no hubo equidad en la participación en los medios, han estado muy limitados en su contacto con la gente y hubo una falta de análisis de la meritocracia de cada uno. Muchos no se presentaron por este tema y para no tener que pasar por el análisis de la Asamblea Legislativa", advirtió el miembro del Consejo Nacional Electoral colombiano.
Franco resaltó que en su país, los poderes del Estado son totalmente independientes y autónomos, por lo que relativizó la posibilidad de proyectar la elección directa de jueces boliviana.
En total, casi medio centenar de extranjeros participará de estas elecciones: 20 pertenecen a la OEA y 28, a Unasur.
"Es una votación muy atípica, muy compleja y donde se debieron resolver problemas difíciles sin ejemplos en los que basarse", aseveró el chileno Haroldo Brito, integrante de la comisión de acompañamiento de Unasur, en un diálogo exclusivo con LA GACETA.
"El objetivo es generar condiciones de imparcialidad ante la imposibilidad de hacer propaganda por parte de cada candidato, lo que aumenta las diferencias con otros comicios. Técnicamente, los desafíos han sido buen resueltos", agregó.
Brito es miembro de la Corte Suprema de Justicia de Chile y, desde ese cargo relevante, admitió que no sabe si se podrá replicar esta práctica en otros países. "Es un planteo propio de Bolivia, una experiencia soberana que busca la legitimidad popular de los magistrados y mejores condiciones para el desarrollo de la judicatura", detalló.
El vocal del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) de Chile destacó el alto nivel de interesados en ser candidatos para los cargos en juego, aunque identificó como los principales problemas la escasez de tiempo y la falta de una adecuada difusión de las postulaciones. "Ante ello, hay que atender y entender los reclamos", puntualizó.
Más severo en su calificación fue el colombiano Bernardo Franco, integrante de la delegación de la OEA: "es un proceso sumamente atípico, con el temor de la injerencia del Poder Ejecutivo en la Justicia aunque no haya habido partidos participando sino candidatos individuales".
"Hemos recibido críticas de postulantes porque no hubo equidad en la participación en los medios, han estado muy limitados en su contacto con la gente y hubo una falta de análisis de la meritocracia de cada uno. Muchos no se presentaron por este tema y para no tener que pasar por el análisis de la Asamblea Legislativa", advirtió el miembro del Consejo Nacional Electoral colombiano.
Franco resaltó que en su país, los poderes del Estado son totalmente independientes y autónomos, por lo que relativizó la posibilidad de proyectar la elección directa de jueces boliviana.
En total, casi medio centenar de extranjeros participará de estas elecciones: 20 pertenecen a la OEA y 28, a Unasur.







