15 Octubre 2011 Seguir en 
NUEVA YORK.- Las autoridades en la ciudad de Nueva York aplazaron ayer el desalojo de un parque en el centro de Manhattan, donde manifestantes anti-Wall Street han levantado un campamento, evitando lo que muchos temían que se convirtiera en un enfrentamiento con las fuerzas del orden. El vice alcalde, Cas Holloway, aseguró que el propietario privado del Parque Zuccotti, la empresa Brookfield Office Properties, decidió a última hora del jueves aplazar el desalojo, que estaba previsto para las primeras horas de ayer. Los manifestantes celebraron la suspensión en el parque de acceso público como si fuera una fiesta.
Pero los "indignados" levantaron las tiendas de campaña y los equipos que utilizan desde hace casi un mes para acampar, con el objetivo de quitarle peso a los argumentos de los dueños del parque, que afirman que el predio se ha convertido en un lugar insalubre e inseguro.
En tanto, al menos siete personas fueron detenidas delante de cientos de manifestantes que más tarde marcharon por el distrito financiero, en el centro de la ciudad. Un portavoz policial confirmó que hubo arrestos. Muchos habían temido que la limpieza del parque se convirtiera en un intento de acabar con el movimiento que ha provocado protestas de solidaridad en más de 1.400 ciudades. Por eso, hay convocadas manifestaciones mundiales hoy en 71 países, según Occupy Together (Ocupar Juntos) y United for Global Change (Unidos por un Cambio Global).
Los manifestantes están indignados con que los miles de millones de dólares en rescates a los bancos, repartidos durante la recesión, permitieran a estas entidades reanudar sus ganancias con enormes beneficios, mientras el estadounidense promedio no ha tenido alivio, a raíz del alto desempleo y la inestabilidad laboral. También creen que los más ricos, el 1% de los estadounidenses, no pagan su parte justa en los impuestos.
Alrededor de 1.000 manifestantes ocupaban el parque a primera hora de ayer y muchos de ellos habían pasado la noche limpiando la zona. "Nosotros mismos estamos limpiando. No es que haya ratas y cucarachas corriendo por el parque", aseguró Bailey Bryant, un empleado de un banco de Manhattan, que visita el campamento después del trabajo. Muchos norteamericanos también se acercan a colaborar con los que protestan durante los fines de semana.
"Es casi demasiado bueno para ser verdad", dijo Sofia Johnson, de 17 años, una estudiante secundaria de Brooklyn, sobre la postergación del desalojo.
Brookfield ha dicho que las condiciones en el parque eran "insalubres e inseguras", sin baños y con escasez de contenedores de basura. Los vecinos se quejaron de algunos hechos obscenos, de consumo de drogas, de acoso y de malos olores por parte de los manifestantes, afirmó Brookfield.
Centenares de personas han sido detenidas ya en manifestaciones en Nueva York y otras tantas fueron arrestadas en las dos últimas semanas en Boston, Washington D.C, Chicago, Austin y San Francisco. Las marchas de solidaridad han surgido en 140 universidades de 25 estados norteamericanos, según el movimiento Occupy Colleges (Ocupa Universidades). (Reuter-Télam)
Pero los "indignados" levantaron las tiendas de campaña y los equipos que utilizan desde hace casi un mes para acampar, con el objetivo de quitarle peso a los argumentos de los dueños del parque, que afirman que el predio se ha convertido en un lugar insalubre e inseguro.
En tanto, al menos siete personas fueron detenidas delante de cientos de manifestantes que más tarde marcharon por el distrito financiero, en el centro de la ciudad. Un portavoz policial confirmó que hubo arrestos. Muchos habían temido que la limpieza del parque se convirtiera en un intento de acabar con el movimiento que ha provocado protestas de solidaridad en más de 1.400 ciudades. Por eso, hay convocadas manifestaciones mundiales hoy en 71 países, según Occupy Together (Ocupar Juntos) y United for Global Change (Unidos por un Cambio Global).
Los manifestantes están indignados con que los miles de millones de dólares en rescates a los bancos, repartidos durante la recesión, permitieran a estas entidades reanudar sus ganancias con enormes beneficios, mientras el estadounidense promedio no ha tenido alivio, a raíz del alto desempleo y la inestabilidad laboral. También creen que los más ricos, el 1% de los estadounidenses, no pagan su parte justa en los impuestos.
Alrededor de 1.000 manifestantes ocupaban el parque a primera hora de ayer y muchos de ellos habían pasado la noche limpiando la zona. "Nosotros mismos estamos limpiando. No es que haya ratas y cucarachas corriendo por el parque", aseguró Bailey Bryant, un empleado de un banco de Manhattan, que visita el campamento después del trabajo. Muchos norteamericanos también se acercan a colaborar con los que protestan durante los fines de semana.
"Es casi demasiado bueno para ser verdad", dijo Sofia Johnson, de 17 años, una estudiante secundaria de Brooklyn, sobre la postergación del desalojo.
Brookfield ha dicho que las condiciones en el parque eran "insalubres e inseguras", sin baños y con escasez de contenedores de basura. Los vecinos se quejaron de algunos hechos obscenos, de consumo de drogas, de acoso y de malos olores por parte de los manifestantes, afirmó Brookfield.
Centenares de personas han sido detenidas ya en manifestaciones en Nueva York y otras tantas fueron arrestadas en las dos últimas semanas en Boston, Washington D.C, Chicago, Austin y San Francisco. Las marchas de solidaridad han surgido en 140 universidades de 25 estados norteamericanos, según el movimiento Occupy Colleges (Ocupa Universidades). (Reuter-Télam)







