18 Julio 2003 Seguir en 
Washington.- El presidente George W. Bush y el primer ministro británico, Tony Blair, reivindicaron ayer los informes de Inteligencia al decir que constituían "una prueba fehaciente de que Saddam Hussein era una amenaza para la seguridad y la paz". Ambos mantuvieron una entrevista en la Casa Blanca, luego de que Blair asistió al Congreso, donde recibió la Medalla del Capitolio por ser el "aliado más fiable" de Estados Unidos. Blair fue ovacionado al ingresar a la sala y durante su discurso, que se centró en la guerra. "La historia justificará a EE.UU. y Gran Bretaña", manifestó. "Déjenme decirles una cosa: si nos equivocamos, al menos habremos destruido una amenaza que es responsable de una carnicería inhumana y de mucho sufrimiento", señaló al referirse al depuesto régimen de Saddam Hussein. DiferenciasSin embargo, durante la conferencia de prensa conjunta en la Casa Blanca, Bush fue contundente. "No se probará que nos equivocamos", sostuvo. Por su parte, Blair respaldó el informe de la Inteligencia británica sobre una supuesta compra de material nuclear, que luego se comprobó que era falso. Bush, en cambio, no fue tan enfático al momento de elogiar a los servicios británicos.Recientemente, ante la lluvia de críticas y denuncias por los justificativos que llevaron a la guerra, el propio Bush lamentó haber utilizado en enero pasado, en su discurso sobre el estado de la Unión -el de mayor trascendencia en EE.UU.-, los informes británicos.No obstante, el mandatario estadounidense manifestó que asumía la responsabilidad de haber tomado la "difícil decisión de formar una coalición" para invadir Irak. Además, prometió que dará la información sobre las armas de destrucción masiva cuando las encuentren. "Eso -dijo- pondrá fin a todas estas especulaciones". Posible relevoEl Pentágono está considerando llamar a servicio activo a miles de efectivos de la Guardia Nacional (GN) y convocar más tropas de la reserva para que sirvan en Irak. Unos 200.000 miembros de la GN y de las tropas de la reserva están actualmente activos, prestando servicio en Irak, Afganistán y otras misiones de combate y apoyo logístico. Funcionarios -que hablaron bajo la condición del anonimato- dijeron que la idea es llevar de regreso a Estados Unidos a los soldados que llevan un tiempo prolongado en el frente y reemplazarlos por tropas frescas. El descontento y la depresión están causando estragos entre miles de soldados que se encuentran en Irak desde el comienzo de la guerra. (Télam/Reuter/DPA)







