18 Julio 2003 Seguir en 
"Los tucumanos van a tener que pasar por un proceso de adaptación antes de volver a usar los cheques como instrumentos de pago. La ruptura del crédito comercial que trajeron la devaluación a nivel nacional y la saturación de bonos de la plaza provincial llevó a que los comerciantes se acostumbren a manejarse con la caja del día". De esa forma respondió un ejecutivo de uno de los bancos de origen internacional que operan en Tucumán al ser consultado por LA GACETA sobre la posibilidad de que se incremente en la provincia el pago con cheques en distintas operaciones tras la salida de los bonos.
De acuerdo con las estadísticas del Banco Central, en el primer cuatrimestre de este año se emitió un 40% menos de cheques, en todo el país, respecto del primer cuatrimestre de 2002. Tucumán no es ajena a esa realidad, según coincidieron los gerentes bancarios consultados por este diario. "En realidad, en la provincia hace mucho que no se usa el cheque", subrayó un directivo de una entidad financiera de origen nacional.
Respecto de la incidencia de la salida de los bonos, la mayoría de los entrevistados no fue optimista. El empresario supermercadista León Monetti expresó el punto de vista de los que le venden al cliente minorista. "El cheque ocasiona muchos gastos -por la carga fiscal nacional y provincial-, y cuando desaparezcan los bonos la competencia se va a poner muy dura en el comercio, porque los márgenes de ganancia se van a sincerar, de manera que para ofrecer mejores precios a los clientes hay que reducir los costos. Una forma es comprar al contado y obtener buenos descuentos", destacó.
El gerente de Tienda San Juan, Manuel Calviño, aportó otra visión. "La empresa en Buenos Aires paga con cheques a sus proveedores sin problemas; pero aquí, la recepción de cheques va a ser más restringida de lo que era antes. Hoy es necesario conocer muy bien al cliente y tener seguridad de que el cheque cuenta con fondos para poder recibirlo. No creo que vuelva a circular como instrumento de pago hasta dentro de bastante tiempo", manifestó.
Un gerente bancario apuntó a los costos fiscales. "El empresario trata de no entrar al circuito financiero para eludir el pago del impuesto al cheque y de los Ingresos Brutos tucumanos. No es que caiga en el mercado negro o ilegal, porque pagar en efectivo es totalmente legal.
Simplemente busca aliviar la carga impositiva", subrayó. Otro gerente, en cambio, aseguró que el comienzo de la zafra va a llevar a un incremento del uso de los cheques. También señaló que la desaparición de los bonos incrementará el número de empleados bancarizados.
De acuerdo con las estadísticas del Banco Central, en el primer cuatrimestre de este año se emitió un 40% menos de cheques, en todo el país, respecto del primer cuatrimestre de 2002. Tucumán no es ajena a esa realidad, según coincidieron los gerentes bancarios consultados por este diario. "En realidad, en la provincia hace mucho que no se usa el cheque", subrayó un directivo de una entidad financiera de origen nacional.
Respecto de la incidencia de la salida de los bonos, la mayoría de los entrevistados no fue optimista. El empresario supermercadista León Monetti expresó el punto de vista de los que le venden al cliente minorista. "El cheque ocasiona muchos gastos -por la carga fiscal nacional y provincial-, y cuando desaparezcan los bonos la competencia se va a poner muy dura en el comercio, porque los márgenes de ganancia se van a sincerar, de manera que para ofrecer mejores precios a los clientes hay que reducir los costos. Una forma es comprar al contado y obtener buenos descuentos", destacó.
El gerente de Tienda San Juan, Manuel Calviño, aportó otra visión. "La empresa en Buenos Aires paga con cheques a sus proveedores sin problemas; pero aquí, la recepción de cheques va a ser más restringida de lo que era antes. Hoy es necesario conocer muy bien al cliente y tener seguridad de que el cheque cuenta con fondos para poder recibirlo. No creo que vuelva a circular como instrumento de pago hasta dentro de bastante tiempo", manifestó.
Un gerente bancario apuntó a los costos fiscales. "El empresario trata de no entrar al circuito financiero para eludir el pago del impuesto al cheque y de los Ingresos Brutos tucumanos. No es que caiga en el mercado negro o ilegal, porque pagar en efectivo es totalmente legal.
Simplemente busca aliviar la carga impositiva", subrayó. Otro gerente, en cambio, aseguró que el comienzo de la zafra va a llevar a un incremento del uso de los cheques. También señaló que la desaparición de los bonos incrementará el número de empleados bancarizados.







