12 Octubre 2011 Seguir en 
WASHINGTON.- Las autoridades estadounidenses frustraron un complot para colocar bombas en las embajadas de Israel y Arabia Saudita en Washington y para asesinar al embajador saudí en Estados Unidos. Los acusados de ser autores del complot fueron identificados como Manssor Arbabsiar y Gholam Shakuri, ambos procedentes de Irán, en el proceso penal desvelado en un tribunal federal de Nueva York. Arbabsiar, nacionalizado estadounidense, fue detenido a finales de septiembre. Shakuri sigue en fuga. El complot fue desarticulado por el FBI y la DEA.
Funcionarios admitieron que aún había duda sobre si hay elementos del Gobierno iraní detrás del complot. Los documentos judiciales identifican a Shakuri como miembro de la fuerza Quds, una rama de los cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Pero el fiscal general de EEUU, Eric Holder, adelantó que el iraní que está bajo custodia confesó el complot para asesinar al embajador saudita en el país, Adel Al-Jubeir y dio información que involucra a facciones del Gobierno iraní. El atentado habría sido planeado por "elementos del gobierno iraní", advirtió Holder. Los iraníes habrían involucrado al cartel mexicano de drogas Los Zetas para que llevara a cabo el atentado a cambio de U$S 1,5 millones. Al parecer, la idea era matar al diplomático en un restaurante que frecuentan incluso senadores estadounidenses.
La Casa Blanca calificó la desarticulación del complot como un importante logro de la inteligencia y aseguró que el presidente Barack Obama ordenó total cooperación el la investigación.
Shakuri aprobó el plan para asesinar al diplomático saudí en charlas telefónicas con Arbabsiar, según la documentación. En julio y agosto, Arbabsiar pagó U$S 100.000 a un informante confidencial de la DEA por el asesinato del embajador saudí, según los textos judiciales. Arbabsiar fue detenido a finales del mes pasado en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York. Tras su detención -según los documentos confesó a las autoridades. Ambos están acusados de conspiración para asesinar a un funcionario extranjero, y de viajar al extranjero y usar instalaciones comerciales interestatales y extranjeras al encargar un asesinato. También pesa sobre ellos cargos por conspirar para usar un arma de destrucción masiva y para cometer un acto de terrorismo. "La demanda dice que esta conspiración fue concebida, financiada y dirigida desde Irán, en flagrante violación de la ley estadounidense e internacional", dijo Holder.
"Estados Unidos está comprometido con el fin de que Irán se responsabilice por estas acciones". EEUU acusa desde hace tiempo a Irán de fomentar el terrorismo, y en 2007 emitió sanciones contra las Guardias Revolucionarias por actividades terroristas. Acusó a las Guardias de estar detrás de varios de los atentados en Irak y contra sus fuerzas allí estacionadas.
Teherán negó las acusaciones y aseguró que formaban parte de un "nuevo escenario anti-Irán".
Funcionarios indicaron que se podrían haber causado hasta 150 muertes en el atentado contra el embajador. Pero Preet Bharara, fiscal del distrito sur de Nueva York, donde se presentaron los cargos, explicó que los planes no estaban tan avanzados como para haber llegado al punto de comprar explosivos o fijar un lugar determinado donde atentar. (DPA-Reuter-especial)
Funcionarios admitieron que aún había duda sobre si hay elementos del Gobierno iraní detrás del complot. Los documentos judiciales identifican a Shakuri como miembro de la fuerza Quds, una rama de los cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Pero el fiscal general de EEUU, Eric Holder, adelantó que el iraní que está bajo custodia confesó el complot para asesinar al embajador saudita en el país, Adel Al-Jubeir y dio información que involucra a facciones del Gobierno iraní. El atentado habría sido planeado por "elementos del gobierno iraní", advirtió Holder. Los iraníes habrían involucrado al cartel mexicano de drogas Los Zetas para que llevara a cabo el atentado a cambio de U$S 1,5 millones. Al parecer, la idea era matar al diplomático en un restaurante que frecuentan incluso senadores estadounidenses.
La Casa Blanca calificó la desarticulación del complot como un importante logro de la inteligencia y aseguró que el presidente Barack Obama ordenó total cooperación el la investigación.
Shakuri aprobó el plan para asesinar al diplomático saudí en charlas telefónicas con Arbabsiar, según la documentación. En julio y agosto, Arbabsiar pagó U$S 100.000 a un informante confidencial de la DEA por el asesinato del embajador saudí, según los textos judiciales. Arbabsiar fue detenido a finales del mes pasado en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York. Tras su detención -según los documentos confesó a las autoridades. Ambos están acusados de conspiración para asesinar a un funcionario extranjero, y de viajar al extranjero y usar instalaciones comerciales interestatales y extranjeras al encargar un asesinato. También pesa sobre ellos cargos por conspirar para usar un arma de destrucción masiva y para cometer un acto de terrorismo. "La demanda dice que esta conspiración fue concebida, financiada y dirigida desde Irán, en flagrante violación de la ley estadounidense e internacional", dijo Holder.
"Estados Unidos está comprometido con el fin de que Irán se responsabilice por estas acciones". EEUU acusa desde hace tiempo a Irán de fomentar el terrorismo, y en 2007 emitió sanciones contra las Guardias Revolucionarias por actividades terroristas. Acusó a las Guardias de estar detrás de varios de los atentados en Irak y contra sus fuerzas allí estacionadas.
Teherán negó las acusaciones y aseguró que formaban parte de un "nuevo escenario anti-Irán".
Funcionarios indicaron que se podrían haber causado hasta 150 muertes en el atentado contra el embajador. Pero Preet Bharara, fiscal del distrito sur de Nueva York, donde se presentaron los cargos, explicó que los planes no estaban tan avanzados como para haber llegado al punto de comprar explosivos o fijar un lugar determinado donde atentar. (DPA-Reuter-especial)
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