12 Octubre 2011 Seguir en 
Los 106 magistrados habilitados para elegir el representante del este estamento -por capital- ante el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) no tendrán necesidad de votar. En esta jurisdicción sólo se presentó una lista, integrada por Augusto Ávila -actual suplente de Eudoro Albo- y por Marta Jerez de Rivadeneira. Ambos serán proclamados hoy consejeros titular y suplente, respectivamente.
Desde que el CAM inicie su segundo período tras su restauración -funcionó entre 1991 y 2003, cuando el gobernador, José Alperovich, lo disolvió por decreto-, Ávila pasará a actuar cada vez que el órgano de selección de jueces trate una acefalía del centro judicial de capital. "Lo vivo como una distinción. Y se renueva un compromiso en la responsabilidad de representar a mi estamento", dijo. El vocal de la Cámara en lo Civil y Comercial Común agregó que si bien cuenta con años de dirigente -"presidí varias veces la Asociación de Magistrados y ocupé cargos en la Federación Argentina de Jueces", recordó-, su participación en el CAM es especial. "Su construcción fue apasionada. Y es bueno; de eso salió un reglamento que, con sus más y sus menos, permitió avanzar en la designación de jueces", dijo.
Cambio de texto
Precisamente, candidatos a consejeros de los abogados de la capital y del sur quieren impulsar la reforma de ese reglamento interno. Arguyen que la valoración de antecedentes del letrado litigante está menospreciada frente a la del magistrado que se inscribe en los concursos. LA GACETA preguntó a Ávila si apoyaría una reforma. "Todo se puede discutir; es un escenario democrático. Pero discrepo con los que dicen eso. Prueba de que no es así es que las acefalías fueron cubiertas en un 50% por abogados que ejercen la libre profesión y en otro 50% por los que provienen del Poder Judicial", afirmó.
En todo caso, Ávila admitió que quienes reciben una valoración menor son los funcionarios de Tribunales que se inscriben para concursar: "en mi opinión, estos sí fueron desfavorecidos, y reciben un puntaje aun inferior al de los abogados; es un tema a revisar".
Sostuvo que aunque el CAM ya está en marcha y logró un aceitado trabajo en la elevación de ternas al Poder Ejecutivo, el segundo período no implicará relajamiento. "Aún resta cubrir muchos cargos, a los que se sumarán las acefalías que se producirán, debido a que algunos magistrados están cerca de jubilarse. Eso demandará una tarea a destajo", expresó.
"Está en mente seguir con un ritmo de trabajo a full, como hasta ahora. Se hizo una tarea descomunal, considerando que se trata de funciones ad honorem, y que los consejeros a veces no disponen de mucho tiempo. Sin ser perfecto, este sistema de selección de jueces es mejor que el anterior", afirmó.
Desde que el CAM inicie su segundo período tras su restauración -funcionó entre 1991 y 2003, cuando el gobernador, José Alperovich, lo disolvió por decreto-, Ávila pasará a actuar cada vez que el órgano de selección de jueces trate una acefalía del centro judicial de capital. "Lo vivo como una distinción. Y se renueva un compromiso en la responsabilidad de representar a mi estamento", dijo. El vocal de la Cámara en lo Civil y Comercial Común agregó que si bien cuenta con años de dirigente -"presidí varias veces la Asociación de Magistrados y ocupé cargos en la Federación Argentina de Jueces", recordó-, su participación en el CAM es especial. "Su construcción fue apasionada. Y es bueno; de eso salió un reglamento que, con sus más y sus menos, permitió avanzar en la designación de jueces", dijo.
Cambio de texto
Precisamente, candidatos a consejeros de los abogados de la capital y del sur quieren impulsar la reforma de ese reglamento interno. Arguyen que la valoración de antecedentes del letrado litigante está menospreciada frente a la del magistrado que se inscribe en los concursos. LA GACETA preguntó a Ávila si apoyaría una reforma. "Todo se puede discutir; es un escenario democrático. Pero discrepo con los que dicen eso. Prueba de que no es así es que las acefalías fueron cubiertas en un 50% por abogados que ejercen la libre profesión y en otro 50% por los que provienen del Poder Judicial", afirmó.
En todo caso, Ávila admitió que quienes reciben una valoración menor son los funcionarios de Tribunales que se inscriben para concursar: "en mi opinión, estos sí fueron desfavorecidos, y reciben un puntaje aun inferior al de los abogados; es un tema a revisar".
Sostuvo que aunque el CAM ya está en marcha y logró un aceitado trabajo en la elevación de ternas al Poder Ejecutivo, el segundo período no implicará relajamiento. "Aún resta cubrir muchos cargos, a los que se sumarán las acefalías que se producirán, debido a que algunos magistrados están cerca de jubilarse. Eso demandará una tarea a destajo", expresó.
"Está en mente seguir con un ritmo de trabajo a full, como hasta ahora. Se hizo una tarea descomunal, considerando que se trata de funciones ad honorem, y que los consejeros a veces no disponen de mucho tiempo. Sin ser perfecto, este sistema de selección de jueces es mejor que el anterior", afirmó.







