La violencia religiosa complica la transición
En la noche del domingo y ayer, El Cairo fue epicentro de protestas contra la discriminación que sufre esta comunidad religiosa. Los manifestantes pedían la destitución de un gobernador que impidió la construcción de un templo. Hubo por lo menos 26 muertos y cerca de 200 heridos
11 Octubre 2011 Seguir en 
EL CAIRO.- Al menos 26 personas murieron en los enfrentamientos entre cristianos coptos y fuerzas militares en las calles de la capital del país en la noche del domingo, según las cifras difundidas. Fuentes de la Policía y los hospitales señalaron que las víctimas son 22 civiles cristianos y cuatro soldados. Al menos 197 heridos fueron trasladados a centros médicos durante la noche. Miles de coptos protestaron ayer en las calles por los ataques del domingo. Testigos contaron que los disturbios empezaron después de que grupos de matones lanzaran piedras contra la multitud de miles de coptos. Los cristianos protestaban en la noche del domingo contra la discriminación que sufre su comunidad religiosa.
Cuando los enardecidos manifestantes llegaron ante la sede de la televisión, alguien disparó desde la multitud contra uno de los soldados que custodiaban el lugar, agregaron los testigos. Los militares atacaron después violentamente a los manifestantes, entre los que estaban también algunos musulmanes que apoyaban sus demandas. Las fuerzas de seguridad arrollaron a la multitud con vehículos blindados, según videos. La televisión estatal reportó que "cristianos atacaban al Ejército".
Los manifestantes pedían la destitución del gobernador de la provincia de Assuan, Mustafa al Sajjid, quién justificó indirectamente la destrucción de un templo cristiano. La iglesia fue construida de forma "ilegal", dijo Al Sajjid al que culpaban de no haber protegido a los cristianos del pueblo de Mari Nab, cercano a la localidad de Edfu. El templo había sido atacado antes por musulmanes radicales que sostenían que el lugar había sido convertido en una iglesia sin autorización de las autoridades. La Iglesia copta acusó ayer a "infiltrados" de iniciar los enfrentamientos. Según adviritó, no se ha hecho lo necesario para solucionar los problemas de los cristianos. "Los cristianos denuncian la violencia. Algunos extraños se infiltraron entre nuestros hijos y llevaron a cabo los actos de los que acusan a los coptos", denunció. El patriarca Shenuda III llamó a los cristianos coptos a iniciar un periodo de ayuno de tres días para recordar a las víctimas.
El movimiento radical de los safalistas rechazó cualquier responsabilidad por lo ocurrido. Los Hermanos Musulmanes, que participarán por primera vez con un partido propio en las elecciones parlamentarias de noviembre, pidió a los coptos a "no dar a los enemigos de la nación en el interior y en el extranjero una oportunidad de provocar división".
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llamó a la población a no permitir que este tipo de incidentes infirieran en el proceso de transición política.
El movimiento juvenil opositor del 6 de abril, que participó en las protestas contra el régimen de Hosni Mubarak, consideró que la escalada de violencia es un intento de contrarrevolucionarios de destruir "el carácter pacífico de la revolución". Exigió al gobierno a satisfacer las demandas "legítimas" de los cristianos. El Vaticano condenó lo ocurrido como "violencia sin sentido". El cardenal Leornardo Sandri, aseguró que "rezan por las víctimas de los enfretamientos. Nuestros hermanos coptos ortodoxos", agregó, querían manifestarse como todos los ciudadanos por su deseo de libertad religiosa y pidiendo respeto por sus derechos". En las protestas que defenestraron a Mubarak en febrero participaron miembros de la minoría cristiana en Egipto. Muchos cristianos coptos, que ya protestaban contra la discriminación en la era Mubarak, están ahora preocupados por la posible "islamización" del Estado por la influencia de los Hermanos Musulmanes. (DPA)
Cuando los enardecidos manifestantes llegaron ante la sede de la televisión, alguien disparó desde la multitud contra uno de los soldados que custodiaban el lugar, agregaron los testigos. Los militares atacaron después violentamente a los manifestantes, entre los que estaban también algunos musulmanes que apoyaban sus demandas. Las fuerzas de seguridad arrollaron a la multitud con vehículos blindados, según videos. La televisión estatal reportó que "cristianos atacaban al Ejército".
Los manifestantes pedían la destitución del gobernador de la provincia de Assuan, Mustafa al Sajjid, quién justificó indirectamente la destrucción de un templo cristiano. La iglesia fue construida de forma "ilegal", dijo Al Sajjid al que culpaban de no haber protegido a los cristianos del pueblo de Mari Nab, cercano a la localidad de Edfu. El templo había sido atacado antes por musulmanes radicales que sostenían que el lugar había sido convertido en una iglesia sin autorización de las autoridades. La Iglesia copta acusó ayer a "infiltrados" de iniciar los enfrentamientos. Según adviritó, no se ha hecho lo necesario para solucionar los problemas de los cristianos. "Los cristianos denuncian la violencia. Algunos extraños se infiltraron entre nuestros hijos y llevaron a cabo los actos de los que acusan a los coptos", denunció. El patriarca Shenuda III llamó a los cristianos coptos a iniciar un periodo de ayuno de tres días para recordar a las víctimas.
El movimiento radical de los safalistas rechazó cualquier responsabilidad por lo ocurrido. Los Hermanos Musulmanes, que participarán por primera vez con un partido propio en las elecciones parlamentarias de noviembre, pidió a los coptos a "no dar a los enemigos de la nación en el interior y en el extranjero una oportunidad de provocar división".
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llamó a la población a no permitir que este tipo de incidentes infirieran en el proceso de transición política.
El movimiento juvenil opositor del 6 de abril, que participó en las protestas contra el régimen de Hosni Mubarak, consideró que la escalada de violencia es un intento de contrarrevolucionarios de destruir "el carácter pacífico de la revolución". Exigió al gobierno a satisfacer las demandas "legítimas" de los cristianos. El Vaticano condenó lo ocurrido como "violencia sin sentido". El cardenal Leornardo Sandri, aseguró que "rezan por las víctimas de los enfretamientos. Nuestros hermanos coptos ortodoxos", agregó, querían manifestarse como todos los ciudadanos por su deseo de libertad religiosa y pidiendo respeto por sus derechos". En las protestas que defenestraron a Mubarak en febrero participaron miembros de la minoría cristiana en Egipto. Muchos cristianos coptos, que ya protestaban contra la discriminación en la era Mubarak, están ahora preocupados por la posible "islamización" del Estado por la influencia de los Hermanos Musulmanes. (DPA)







