Toda Europa se moviliza para frenar la crisis

La reunión entre Merkel y Sarkozy cayó bien en los mercados, pero Italia pide un trabajo más amplio y Gran Bretaña que se actúe con rapidez. "Perder tiempo es arriesgarse a un default de Grecia", advirtió un funcionario italiano. Se postergó la cumbre de la Unión Europea. Preocupa el caso del banco Dexia

A BARRER LA DEUDA. Una empleada limpia el recinto de la Bolsa de Atenas, la más golpeada por la crisis europea. REUTERS
A BARRER LA DEUDA. Una empleada limpia el recinto de la Bolsa de Atenas, la más golpeada por la crisis europea. REUTERS
11 Octubre 2011
BERLÍN.- Alemania y Francia han comenzado a trabajar en un plan conjunto para contener la crisis de deuda de la zona euro, pero este paquete no será una cura milagrosa para los problemas del bloque, dijo el portavoz de la cancillerAngela Merkel.

Merkel recibió el domingo al presidente francés, Nicolas Sarkozy, para discutir soluciones a la crisis y ambos prometieron lanzar un nuevo plan integral para la zona euro hacia fines de este mes, aunque no dieron muchos detalles.

"Los Gobiernos de Francia y Alemania están convencidos de que esta será una contribución para que la zona euro recupere la confianza y la capacidad para actuar, remarco, es una contribución, no la cura milagrosa que todos están pidiendo", sostuvo el portavoz de Merkel, Steffen Seibert.

Los líderes dijeron que el plan incluiría un acuerdo para recapitalizar a los bancos europeos, para lidiar con los problemas de deuda de Grecia y para avanzar hacia una mayor coordinación. Sarkozy prometió tenerlo listo para la cumbre del G-20 en Cannes el 3 y 4 de noviembre. Las esperanzas por el plan dieron un impulso al euro y a las acciones europeas ayer. Seibert explicó en una conferencia de prensa que la intención de ambos Gobiernos era no revelar más detalles por ahora, ya que se había decidido trabajar los aspectos técnicos en un marco de confidencialidad. Al consultársele si eso quería decir que sólo Francia y Alemania estaban involucradas en la elaboración de las propuestas, Seibert dijo que creía que tanto Merkel como Sarkozy estaban en contacto constante con otros socios europeos. "Pero el trabajo será liderado por Alemania y Francia, por supuesto siempre en acuerdo con los socios europeos, pero manejado por estos dos países", señaló.

"El plan incluirá medidas para la zona euro en su conjunto y para la estabilidad de nuestra moneda, no medidas para un único país", respondió cuando se le preguntó si Grecia sería consultada de manera particular sobre los detalles del plan.

Crítica italiana

Sin embargo, no todos están felices con la acción de ambas naciones. "Francia y Alemania no deberían seguir tratando de resolver la crisis de deuda de la eurozona a través de conversaciones bilaterales que excluyen a sus socios de la Unión Europea (UE)", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Franco Frattini.

"No podemos entender cuál fue el resultado de la reunión de ayer (por el domingo)", dijo a periodistas al margen de un encuentro con sus pares de la UE en Luxemburgo. "Creemos que una situación global no puede ser resuelta por un eje bilateral", añadió.

Tras la reunión entre Merkel y Sarkozy, los jefes de Estado y de gobierno de la UE decidieron atrasar una semana la cumbre ordinaria prevista para el 17 y 18 de octubre, debido a la crisis bancaria en Europa. "Espero que la cumbre adopte medidas concretas y fije con precisión cuándo se liberará el próximo paquete de ayuda para Grecia", indicó Frattini.

"Perder tiempo es arriegarse a un default de Grecia", añadió, al tiempo que señaló que las decisiones tomadas el fin de semana por Bélgica, Francia y Luxemburgo de rescatar un banco afectado por la crisis de la eurozona es una advertencia de lo que podría ocurrir si no se aplican medidas rápido.

"Dexia costará una buena suma de euros a países que pareciera que fueran inmunes. Esto es una advertencia de lo que podría ser un efecto dominó", sostuvo el ministro italiano. Italia y España podrían ser las próximas víctimas potenciales de la crisis de deuda en la eurozona, que ya obligó a Grecia, Irlanda y Portugal a pedir ayuda internacional.

Cameron se inmiscuye

Por otra parte, el primer ministro británico, David Cameron, volvió a apelar a los países de la eurozona a una actuación rápida y decisiva en la lucha contra la crisis y advirtió que tienen unas semanas para evitar el desastre económico. "La credibilidad de la economía mundial es muy precaria", dijo el primer ministro, en declaraciones publicadas por el diario londinense Financial Times. También aseguró que "la eurozona contribuye a esa inseguridad y falta de confianza", por lo que pidió a los integrantes de esa unidad monetaria que asuman la "responsabilidad colectiva" para evitar el desastre económico. Cameron recomendó a la canciller alemana Merkel que no escuche las voces de los electores que no quieren inyectar más dinero en países como Grecia porque en "tiempos de crisis debe hacer lo correcto para obtener el resultado que los alemanes y los políticos alemanes quieren realmente".

El primer ministro británico instó a los países de la eurozona a realizar "tests de estrés creíbles" en los bancos a recapitalizar.

El Reino Unido no pertenece a la eurozona, pero por sus estrechos lazos con los socios europeos también se ve afectado en el caso de una crisis regional, y de hecho la semana pasada 12 de los bancos ingleses recibieron una reducción en su calificación. (Reuters-DPA)

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