11 Octubre 2011 Seguir en 
PARÍS.- Más de 2,5 millones de franceses (un 4% del padrón general) participaron en las elecciones primarias abiertas del Partido Socialista para definir a su candidato presidencial, y pagaron 1 euro por voto. La concurrencia fue calificada como "un éxito histórico y un enorme orgullo" por el dirigente Harlem Désir.
La primera vuelta sirvió para definir a los contendientes que volverán a disputar, el próximo domingo, la postulación al máximo cargo nacional. Los seleccionados fueron François Hollande, ex secretario general del PS que logró el 39,2% de los apoyos; y Martine Aubry, su sucesora en el partido, que se alzó con el 30,7% de los votos. Entre ellos saldrá quien enfrentará al presidente, Nicolas Sarkozy, en los comicios generales de 2012, cuando es difícil que sea reelecto según todas las encuestas.
En el tercer lugar se ubicó Arnaud Montebourg, izquierdista del ala dura del socialismo, con el 17%, quien podría inclinar la balanza con una recomendación a sus seguidores a favor de uno u otro. Más atrás se escalonaron la ex candidata presidencial, Ségolène Royal (la ex esposa de Hollande y madre de sus cuatro hijos logró el 7%), Manuel Valls (6%) y Jean-Michel Baylet (1%).
La exigua diferencia entre los dos dirigentes más votados impide hacer pronósticos. La moderación de Hollande, quien desea controlar el déficit público y alentar la integración europea, le podría jugar en contra ante los reclamos de posiciones más firmes contra el ajuste. Aubry representa a la vieja escuela socialista (su mayor logro como ministra de Trabajo fue la sanción de la semana laboral de 35 horas), y podría tentar a los simpatizantes de Montebourg, que se opone a la globalización y reclama que el Estado tenga un control parcial sobre los bancos. (DPA-Reuters-AFP)
La primera vuelta sirvió para definir a los contendientes que volverán a disputar, el próximo domingo, la postulación al máximo cargo nacional. Los seleccionados fueron François Hollande, ex secretario general del PS que logró el 39,2% de los apoyos; y Martine Aubry, su sucesora en el partido, que se alzó con el 30,7% de los votos. Entre ellos saldrá quien enfrentará al presidente, Nicolas Sarkozy, en los comicios generales de 2012, cuando es difícil que sea reelecto según todas las encuestas.
En el tercer lugar se ubicó Arnaud Montebourg, izquierdista del ala dura del socialismo, con el 17%, quien podría inclinar la balanza con una recomendación a sus seguidores a favor de uno u otro. Más atrás se escalonaron la ex candidata presidencial, Ségolène Royal (la ex esposa de Hollande y madre de sus cuatro hijos logró el 7%), Manuel Valls (6%) y Jean-Michel Baylet (1%).
La exigua diferencia entre los dos dirigentes más votados impide hacer pronósticos. La moderación de Hollande, quien desea controlar el déficit público y alentar la integración europea, le podría jugar en contra ante los reclamos de posiciones más firmes contra el ajuste. Aubry representa a la vieja escuela socialista (su mayor logro como ministra de Trabajo fue la sanción de la semana laboral de 35 horas), y podría tentar a los simpatizantes de Montebourg, que se opone a la globalización y reclama que el Estado tenga un control parcial sobre los bancos. (DPA-Reuters-AFP)







