10 Octubre 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los subsidios estatales a las empresas de colectivos ya alcanzan el récord histórico de 1.105 millones de pesos por mes y se prevé que seguirán creciendo el año próximo, pero el Gobierno asegura que la ayuda económica es para "las personas y no para las compañías".
Por primera vez en los nueve años que ya llevan de existencia, los subsidios estatales destinados sólo a los colectivos que prestan servicios urbanos en la región metropolitana y en el resto del país superaron el mes pasado la barrera de los $ 1.000 millones mensuales. Tras conocerse la información, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, salió a sostener que el Estado "no está subsidiando a empresas de colectivos, sino a las personas" que cada vez más utilizan el sistema público de pasajeros para ir a trabajar.
Schiavi salió a un cruce de una nota periodística publicada en un matutino porteño que informaba sobre el aumento récord del aumento de los subsidios al sistema de transporte público de pasajeros en la zona metropolitana. Si bien cuestionó la nota, el funcionario no desmintió que el Estado esté pagando unos 36,8 millones de pesos por día.
"Técnicamente es una falacia. El transporte es una cosa muy vital para la vida de los argentinos No ha variado en termino de subsidios", indicó el funcionario, pero inmediatamente reconoció que el giro de fondos "aumenta porque aumenta la cantidad de pasajeros".
"La gente está viajando mucho en colectivo. Nosotros no subsidiamos empresas, nosotros subsidiamos hasta dos tercios del boleto a las personas", dijo Schiavi. Entre los subsidios de las tarifas y las compensaciones por el precio del gasoil (pagos que antes iban a las petroleras y ahora cobran directamente), las líneas urbanas de colectivos recibieron el mes pasado un total de $ 1.105 millones.
Según publicó el diario Clarín, ese dinero es para cubrir los costos operativos y salariales que no pueden afrontar con los ingresos provenientes de la venta de boletos.
Los subsidios al transporte público de pasajeros constituyen un serio problema fiscal que, en el corto plazo, obligará al Gobierno a tomar medidas de fondo para empezar a corregir la situación y cortar su meteórico crecimiento. En el caso específico de los colectivos, los datos de septiembre muestran que el Gobierno ya está gastando cada día un promedio de 36,8 millones de pesos para que no aumenten las tarifas de los servicios de corta y media distancia. (NA)
Por primera vez en los nueve años que ya llevan de existencia, los subsidios estatales destinados sólo a los colectivos que prestan servicios urbanos en la región metropolitana y en el resto del país superaron el mes pasado la barrera de los $ 1.000 millones mensuales. Tras conocerse la información, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, salió a sostener que el Estado "no está subsidiando a empresas de colectivos, sino a las personas" que cada vez más utilizan el sistema público de pasajeros para ir a trabajar.
Schiavi salió a un cruce de una nota periodística publicada en un matutino porteño que informaba sobre el aumento récord del aumento de los subsidios al sistema de transporte público de pasajeros en la zona metropolitana. Si bien cuestionó la nota, el funcionario no desmintió que el Estado esté pagando unos 36,8 millones de pesos por día.
"Técnicamente es una falacia. El transporte es una cosa muy vital para la vida de los argentinos No ha variado en termino de subsidios", indicó el funcionario, pero inmediatamente reconoció que el giro de fondos "aumenta porque aumenta la cantidad de pasajeros".
"La gente está viajando mucho en colectivo. Nosotros no subsidiamos empresas, nosotros subsidiamos hasta dos tercios del boleto a las personas", dijo Schiavi. Entre los subsidios de las tarifas y las compensaciones por el precio del gasoil (pagos que antes iban a las petroleras y ahora cobran directamente), las líneas urbanas de colectivos recibieron el mes pasado un total de $ 1.105 millones.
Según publicó el diario Clarín, ese dinero es para cubrir los costos operativos y salariales que no pueden afrontar con los ingresos provenientes de la venta de boletos.
Los subsidios al transporte público de pasajeros constituyen un serio problema fiscal que, en el corto plazo, obligará al Gobierno a tomar medidas de fondo para empezar a corregir la situación y cortar su meteórico crecimiento. En el caso específico de los colectivos, los datos de septiembre muestran que el Gobierno ya está gastando cada día un promedio de 36,8 millones de pesos para que no aumenten las tarifas de los servicios de corta y media distancia. (NA)
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