BUENOS AIRES.- El sector de los "gordos" de la CGT esperará hasta luego de las elecciones presidenciales para retomar sus movimientos con el objetivo de forzar la salida de Hugo Moyano de cara a los comicios de la central obrera del año próximo, mientras esperan una definición de Cristina Fernández sobre su vínculo con el camionero para su próximo mandato.
Así se desprende de una sorpresiva reunión que mantuvieron días atrás referentes de los "gordos" con representantes del sector de los "independientes" -quienes durante los últimos años garantizaron la permanencia de Moyano al frente de la central- con la que se volvieron a agitar las versiones sobre una movida para impulsar la sucesión del camionero.
Participaron por el primer grupo los dirigentes "antimoyanistas" Armando Cavalieri (Comercio), Jorge Lescano (Luz y Fuerza) y Carlos West Ocampo y Héctor Daer (Sanidad), mientras que por el segundo estuvieron Andrés Rodríguez (UPCN), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Gerardo Martínez (Uocra) .
En el cónclave, ambas facciones expresaron su acuerdo sobre dos cuestiones: "La necesidad de recuperar la unidad del movimiento obrero que la actual conducción no cumple y que la próxima conducción sea definida dentro del movimiento obrero", resumió un participante de la reunión.
La segunda cuestión hace alusión a las intensas gestiones que hizo la Casa Rosada en 2007 para que el camionero obtuviera su segundo mandato al frente de la central. "Eso ya no existe más", aseguró de manera tajante un representante de los "gordos" consultado sobre si cree que el Gobierno volverá a esforzarse para acordar con los "independientes" la permanencia de Moyano al frente de la CGT. Según este grupo de dirigentes opositores al camionero, el Gobierno buscará despegarse de su figura y aseguran que él mismo "ya se dio cuenta" que su gestión en la central "no da para más".
Lo cierto es que aún no se sabe si Moyano tiene decidido ir por su tercer mandato en la CGT, ni tampoco cómo se moverá el Gobierno en caso de que el camionero resuelva continuar en el máximo sillón de la entidad de la calle Azopardo.
En ese sentido trascendió que dentro del 'moyanismo' hay dirigentes más "duros" que le piden que no ceda el control de la entidad, al tiempo que otros le aconsejan dar un paso al costado y que se vaya con el reconocimiento de "su buena gestión".
En caso de que Moyano resuelva no buscar su reelección, intentaría promover a un dirigente cercano y, en ese sentido, todas las miradas se posarían sobre el titular del gremio de Dragado y Balizamiento y estrecho colaborador suyo, Juan Carlos Schmid, un dirigente que posee un perfil bastante más dialoguista que su jefe y podría ejercer una conducción abriendo el juego a los demás sectores de la CGT. (NA)
Así se desprende de una sorpresiva reunión que mantuvieron días atrás referentes de los "gordos" con representantes del sector de los "independientes" -quienes durante los últimos años garantizaron la permanencia de Moyano al frente de la central- con la que se volvieron a agitar las versiones sobre una movida para impulsar la sucesión del camionero.
Participaron por el primer grupo los dirigentes "antimoyanistas" Armando Cavalieri (Comercio), Jorge Lescano (Luz y Fuerza) y Carlos West Ocampo y Héctor Daer (Sanidad), mientras que por el segundo estuvieron Andrés Rodríguez (UPCN), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Gerardo Martínez (Uocra) .
En el cónclave, ambas facciones expresaron su acuerdo sobre dos cuestiones: "La necesidad de recuperar la unidad del movimiento obrero que la actual conducción no cumple y que la próxima conducción sea definida dentro del movimiento obrero", resumió un participante de la reunión.
La segunda cuestión hace alusión a las intensas gestiones que hizo la Casa Rosada en 2007 para que el camionero obtuviera su segundo mandato al frente de la central. "Eso ya no existe más", aseguró de manera tajante un representante de los "gordos" consultado sobre si cree que el Gobierno volverá a esforzarse para acordar con los "independientes" la permanencia de Moyano al frente de la CGT. Según este grupo de dirigentes opositores al camionero, el Gobierno buscará despegarse de su figura y aseguran que él mismo "ya se dio cuenta" que su gestión en la central "no da para más".
Lo cierto es que aún no se sabe si Moyano tiene decidido ir por su tercer mandato en la CGT, ni tampoco cómo se moverá el Gobierno en caso de que el camionero resuelva continuar en el máximo sillón de la entidad de la calle Azopardo.
En ese sentido trascendió que dentro del 'moyanismo' hay dirigentes más "duros" que le piden que no ceda el control de la entidad, al tiempo que otros le aconsejan dar un paso al costado y que se vaya con el reconocimiento de "su buena gestión".
En caso de que Moyano resuelva no buscar su reelección, intentaría promover a un dirigente cercano y, en ese sentido, todas las miradas se posarían sobre el titular del gremio de Dragado y Balizamiento y estrecho colaborador suyo, Juan Carlos Schmid, un dirigente que posee un perfil bastante más dialoguista que su jefe y podría ejercer una conducción abriendo el juego a los demás sectores de la CGT. (NA)





