17 Julio 2003 Seguir en 
La Paz.- Cientos de manifestantes abuchearon al presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, por haber avalado a su ministro de Defensa, Freddy Teodovich, quien usó 400 conscriptos para trabajos gratuitos en la propiedad de un funcionario. La mayoría oficialista en el Parlamento no sólo evitó un voto de censura contra Teodovich, sino que logró hacer aprobar un decreto que reglamenta un artículo de la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas, que se refiere a la intervención de conscriptos en casos de emergencia o excepción. El escándalo estalló cuando dirigentes comunitarios detectaron que los conscriptos realizaban taras agrícolas en la finca de un funcionario. El gobierno dijo en esa ocasión que se trataba de un procedimiento de control militar, pero ante la magnitud que fue tomando el episodio los soldados fueron devueltos al cuartel, sin explicación alguna.
Una multitud reaccionó airada por esta maniobra y abucheó ayer al mandatario durante la tradicional procesión de la Virgen del Carmen, en el marco del 194º aniversario del departamento de La Paz. "Cómo es posible que este gobierno permita que se explote de esa manera a los soldaditos", dijo uno de los manifestantes. Organismos de derechos humanos afirmaron que se está actuando contra la Constitución al tratar como esclavos a los conscriptos, y que más bien se debería abolir el servicio militar obligatorio.
Enojo de los campesinos
Por otra parte, los campesinos de origen aymara, quechua y guaraní, que acusan al gobierno de no cumplir con sus obligaciones sociales y laborales, anunciaron un bloqueo de caminos a partir de lunes. "Este gobierno maldito que no ha sabido cumplir con sus promesas", dijo el líder de la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia, Felipe Quispe. El gobierno había prometido mil tractores para el campo, pero sólo compró 250, dijeron los dirigentes, quienes reclaman también otros apoyos prometidos. Quispe, también jefe y diputado por el Movimiento Indígena Pachacuti, representa a los aymaras (altiplano) y articuló la medida de fuerza con Alejo Véliz, jefe de los quechuas (centro y occidente) y Fausto Ardaya, de los guaraníes (oriente). (Télam)
Una multitud reaccionó airada por esta maniobra y abucheó ayer al mandatario durante la tradicional procesión de la Virgen del Carmen, en el marco del 194º aniversario del departamento de La Paz. "Cómo es posible que este gobierno permita que se explote de esa manera a los soldaditos", dijo uno de los manifestantes. Organismos de derechos humanos afirmaron que se está actuando contra la Constitución al tratar como esclavos a los conscriptos, y que más bien se debería abolir el servicio militar obligatorio.
Enojo de los campesinos
Por otra parte, los campesinos de origen aymara, quechua y guaraní, que acusan al gobierno de no cumplir con sus obligaciones sociales y laborales, anunciaron un bloqueo de caminos a partir de lunes. "Este gobierno maldito que no ha sabido cumplir con sus promesas", dijo el líder de la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia, Felipe Quispe. El gobierno había prometido mil tractores para el campo, pero sólo compró 250, dijeron los dirigentes, quienes reclaman también otros apoyos prometidos. Quispe, también jefe y diputado por el Movimiento Indígena Pachacuti, representa a los aymaras (altiplano) y articuló la medida de fuerza con Alejo Véliz, jefe de los quechuas (centro y occidente) y Fausto Ardaya, de los guaraníes (oriente). (Télam)







