Steve Jobs: miró el mundo desde la cima de la tecnología

Se paró en la cima de la tecnología y miró desde allí el mundo. Lo hizo suyo y logró que todos nosotros lo contempláramos a través de una pantalla del celular. Video.

NUEVA YORK. En la vereda de la casa central de Apple los fanáticos de Jobs dejaron flores, encendieron velas y hasta dejaron un Iphone.
NUEVA YORK. En la vereda de la casa central de Apple los fanáticos de Jobs dejaron flores, encendieron velas y hasta dejaron un Iphone.
06 Octubre 2011
Revolucionó las comunicaciones y la informática. Fue un adelantado que llegó tarde a la cita con el destino. La ciencia le dio la posibilidad de utilizar su talento al servicio del mundo y así lo hizo. Y fue la misma ciencia la que le quitó la posibilidad de vivir. Al Albert Einstein del siglo XXI lo mató un cáncer. La enfermedad que diezma al planeta, y también a los genios.

Steve Jobs, el cofundador de Apple, murió ayer a los 56 años. Había nacido en febrero de 1955 en California de una madre estadounidense y un padre sirio, quien lo dio en adopción a una semana de su nacimiento. Jobs fue criado en un hogar obrero cuando el cercano Silicon Valley comenzaba a convertirse en un centro tecnológico y tuvo su primer trabajo a los 12 años tras llamar al fundador de Hewlett-Packard Bill Hewlett a su casa. El fundador de Apple logró saltarse un año en el colegio gracias a su alto coeficiente intelectual, aunque luego fue expulsado por una serie de travesuras, como explotar bombas o liberar serpientes en el salón de clases.

Después de cursar sólo un semestre, Jobs abandonó la universidad y comenzó a trabajar para el fabricante de videojuegos Atari, hasta que tuvo suficiente dinero como para embarcarse en un viaje espiritual por India. Tras el viaje regresó a su trabajo en Atari, donde en 1976 convenció a su colega y amigo Steve Wozniak de renunciar al trabajo y lanzar una compañía para vender el ordenador personal que este había diseñado. Jobs vendió rápidamente 50 equipos a una tienda local, con lo que comenzó la travesía de Apple, en la que Wozniak era el diseñador y él el vendedor. En 1991 Jobs se casó con Laurene Powell, su subalterna durante nueve años, y tuvo tres hijos con ella. Además era padre de una hija, Lisa, de otra relación.

Sus éxitos fueron muchas veces revolucionarios, pero sus fracasos fueron igualmente dramáticos. Pero sin ninguna duda, el gran éxito de Jobs fue el iPhone, lanzado en 2007, que revolucionó el mercado de smartphones. En 2004 enfermó cáncer y tuvo que renunciar a la compañía. "A veces la vida te pega en la cabeza con un ladrillo", dijo en la ceremonia de graduación en la Universidad de Stanford en 2005, en donde pronunció estas palabras que resumían su manera de ver la vida. "No pierdan la fe. Tienen que encontrar qué es lo que aman... Así que sigan buscando hasta que lo hallen". Las palabras fueron una despedida. (DPA-Especial)

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