"Al turista hay que darle experiencias memorables"
Según Habib, que expone hoy en esta ciudad, el visitante es como un evangelizador que propaga su mensaje a potenciales clientes. El director de Iggy Travel Consulting afirma que no hay que reparar tanto en los costos, porque generalmente termina afectando la calidad del servicio. Las claves
06 Octubre 2011 Seguir en 
El turista es infiel por naturaleza. Un día le puede gustar un destino y, a la jornada siguiente, apunta su mirada hacia otro lado. Es típicamente explorador. Por eso la clave para el negocio turístico es apuntar hacia las emociones, hacia los deseos de generar esas ganas de volver al lugar donde mejor lo recibieron y atendieron. "Al turista hay que ofrecerle experiencias memorables", define Damián Habib, director de Iggy Travel Consulting y uno de los mentores de Marktur Forum, el primer foro latinoamericano de Marketing Turístico.
Hoy, a las 15, Habib disertará sobre las "Seis claves para atraer más turistas en un contexto hipercompetitivo", en el marco del X Congreso Regional de Turismo, que organiza la Cámara de Turismo de Tucumán. Antes de su exposición, en el Hotel Catalinas Park, sede del congreso, Habib adelantó a LA GACETA algunas de las claves del negocio turístico. Por ejemplo, que los operadores de la actividad trabajen más en conocer lo que el visitante desea "y así no se olvide nunca más en su vida sobre cómo lo trataron en tal destino turístico".
Según el experto, esa experiencia tiene un efecto evangelizador, porque un turista satisfecho se convierte en un apóstol que transmite su mensaje desde su casa misma y multiplica su experiencia a sus conocidos.
El punto de partida, insiste Habib, es que los operadores conozcan al turista. "De otra manera será muy difícil empezar a vender algo que no se sabe si el visitante está dispuesto a comprar", reafirma. Por esa razón, la clave fundamental es darle al visitante la información necesaria, con el fin de que tome las decisiones sobre su destino de descanso.
Error estratégico
Habib sostiene que el segundo paso para el negocio turístico es la definición del producto o servicio que se presta. Y, en este aspecto, suele existir un error estratégico entre algunos operadores que apuntan más a sofisticar el servicio. "Ese servicio no es fácilmente replicable, sino superable. El típico caso es de los hoteles que compiten por tener el mejor y más grande plasma en las habitaciones y eso no es una ventaja competitiva", remarca. En este aspecto, insiste: "la diferencia está marcada por la generación de una experiencia inolvidable y que esto tiene que ver con el ADN del lugar elegido". En el caso del norte argentino, la potencialidad está marcada por la cultura milenaria de sus habitantes, la historia, la artesanía y hasta la gastronomía típica, por mencionar algunos aspectos relevantes. En este aspecto, algunas provincias han desarrollado más que otras las potencialidades turísticas. Así, por ejemplo, a Tucumán se la relaciona con la historia del país, a Salta con su cultura ancestral, a Jujuy por sus paisajes naturales y a Santiago del Estero por las Termas. "Pero si tomamos a Catamarca, que ha desarrollado menos el turismo que los otros distritos, el aspecto diferencial puede estar dado por una experiencia mucho más auténtica en el sentido de que el tiempo está detenido en sus parajes", sugiere.
Habib señala, finalmente, le necesidad de agregar permanentemente valor a la experiencia turística y segmentarla hacia lo que el propio visitante quiere o desea puntualmente. Por eso, no basta sólo con acciones promocionales.
Según el experto, no hay que focalizar tanto en los costos para la atención al cliente porque, generalmente, eso está íntimamente relacionado con la calidad del servicio. "El placer suele tener costos diferenciales", enfatiza.
Estudiantes, operadores turísticos, empresarios y funcionarios vivirán desde hoy dos jornadas para debatir sobre cuál es el turismo que necesita el norte.
Hoy, a las 15, Habib disertará sobre las "Seis claves para atraer más turistas en un contexto hipercompetitivo", en el marco del X Congreso Regional de Turismo, que organiza la Cámara de Turismo de Tucumán. Antes de su exposición, en el Hotel Catalinas Park, sede del congreso, Habib adelantó a LA GACETA algunas de las claves del negocio turístico. Por ejemplo, que los operadores de la actividad trabajen más en conocer lo que el visitante desea "y así no se olvide nunca más en su vida sobre cómo lo trataron en tal destino turístico".
Según el experto, esa experiencia tiene un efecto evangelizador, porque un turista satisfecho se convierte en un apóstol que transmite su mensaje desde su casa misma y multiplica su experiencia a sus conocidos.
El punto de partida, insiste Habib, es que los operadores conozcan al turista. "De otra manera será muy difícil empezar a vender algo que no se sabe si el visitante está dispuesto a comprar", reafirma. Por esa razón, la clave fundamental es darle al visitante la información necesaria, con el fin de que tome las decisiones sobre su destino de descanso.
Error estratégico
Habib sostiene que el segundo paso para el negocio turístico es la definición del producto o servicio que se presta. Y, en este aspecto, suele existir un error estratégico entre algunos operadores que apuntan más a sofisticar el servicio. "Ese servicio no es fácilmente replicable, sino superable. El típico caso es de los hoteles que compiten por tener el mejor y más grande plasma en las habitaciones y eso no es una ventaja competitiva", remarca. En este aspecto, insiste: "la diferencia está marcada por la generación de una experiencia inolvidable y que esto tiene que ver con el ADN del lugar elegido". En el caso del norte argentino, la potencialidad está marcada por la cultura milenaria de sus habitantes, la historia, la artesanía y hasta la gastronomía típica, por mencionar algunos aspectos relevantes. En este aspecto, algunas provincias han desarrollado más que otras las potencialidades turísticas. Así, por ejemplo, a Tucumán se la relaciona con la historia del país, a Salta con su cultura ancestral, a Jujuy por sus paisajes naturales y a Santiago del Estero por las Termas. "Pero si tomamos a Catamarca, que ha desarrollado menos el turismo que los otros distritos, el aspecto diferencial puede estar dado por una experiencia mucho más auténtica en el sentido de que el tiempo está detenido en sus parajes", sugiere.
Habib señala, finalmente, le necesidad de agregar permanentemente valor a la experiencia turística y segmentarla hacia lo que el propio visitante quiere o desea puntualmente. Por eso, no basta sólo con acciones promocionales.
Según el experto, no hay que focalizar tanto en los costos para la atención al cliente porque, generalmente, eso está íntimamente relacionado con la calidad del servicio. "El placer suele tener costos diferenciales", enfatiza.
Estudiantes, operadores turísticos, empresarios y funcionarios vivirán desde hoy dos jornadas para debatir sobre cuál es el turismo que necesita el norte.







