Exigen cancelar el contrato con la empresa brasileña

La marcha indígena prosigue hacia La Paz

06 Octubre 2011
LA PAZ.- El ex presidente boliviano, Jorge Quiroga Ramírez, pidió cancelar un contrato con la empresa brasileña OAS para construir una carretera por una reserva ecológica en el centro de Bolivia. "El contrato con OAS está mal por donde se vea, sobran las irregularidades y los argumentos, se debería anular el contrato, no tocar el parque y devolverle paz social a Bolivia", sostuvo desde Cochabamba. Quiroga, que gobernó de 2001 a 2002, remarcó que ninguna de las cuatro reservas ecológicas más importantes de Bolivia tienen carreteras asfaltadas, y citó al Tipnis (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure), Amboró, Madidi y Noél Kempff Mercado. Bolivia cuenta con 66 de los 112 ecosistemas existentes en todo el mundo, por eso está entre los ocho países con mayor biodiversidad del mundo. En su territorio se hallan 31 áreas protegidas en parques nacionales, reservas, estaciones biológicas y santuarios de vida silvestre. Sus recursos naturales han sido declarados como patrimonio natural de la humanidad por la Unesco.

Los indígenas de tierras bajas de Bolivia se oponen a que la empresa brasileña OAS construya la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, de 306 kilómetros, a un costo de U$S 477 millones.

De dicha suma, 332 millones eran un crédito del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes) de Brasil y 145 millones del Tesoro General de la Nación (TGN) de Bolivia.

Los excesos cometidos por unos 450 policías el 25 de septiembre contra un millar de indígenas que descansaban en una propiedad privada cercana a Yucumo, 327 kilómetros al noreste de La Paz, provocaron repulsa en todo el país y la dimisión de cuatro autoridades, como la ministra de Defensa Cecilia Chacón y el ministro de Gobierno (Interior) Sacha Llorenti.

La marcha indígena que se reanudó el sábado está en el poblado paceño de Palos Blancos donde descansan a la espera de proseguir la caminata hasta La Paz.

El ex presidente Quiroga lamentó que la represión policial a los indígenas se haya cometido "por órdenes de un gobierno que se proclamaba como el gran defensor del medio ambiente".

Pero el presidente Evo Morales negó por segunda vez el lunes haber ordenado una acción violenta contra los participantes de la marcha indígena.

"Hay una mano negra para hacer quedar mal al Presidente y al Gobierno. Es muy raro lo que pasó. Siento que hay algunos policías que no quieren al Gobierno y se aprovechan de este tipo de situaciones para desacreditarlo", dijo a la red de televisión ATB. Morales está empeñado en construir la carretera por la reserva ecológica. Dijo que solo 180 hectáreas serán afectadas por deforestación en el Tipnis (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure). La decisión le costó otras reacciones críticas, como un paro lanzado por la Central Obrera Boliviana.

El jefe del bloque de senadores oficialistas, Isaac Avalos, propuso hoy "una reorganización total" de la policía, a la que acusó de impulsar un plan para "desprestigiar al gobierno". Según Avalos, el gobierno sabe que "algún comandante dijo `ahora es la oportunidad` y ahí sucedió esa situación". (DPA-Télam)

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