05 Octubre 2011 Seguir en 
MOSCÚ/DAMASCO.- Rusia calificó de inaceptable la última versión del proyecto de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para condenar la represión del régimen sirio, a pesar de que no contempla sanciones.
El borrador fue objeto de intensas negociaciones, pero el viceministro ruso de Relaciones Exteriores, Guenadi Gatilov, consideró que en su redacción final "no se han tomado en cuenta las inquietudes planteadas". Moscú quería un mayor énfasis en la necesidad de mantener un diálogo político en Siria, que presionara tanto a la oposición como al presidente, Bashar al Assad.
Ayer, al menos diez personas murieron en ese país mientras en el norte continúan los enfrentamientos entre tropas gubernamentales y militares desertores. A su vez, el coronel Riad al Assad, el oficial de mayor rango que abandonó las Fuerzas Armadas sirias y pasó a comandar a los rebeldes armados, anunció que está refugiado en un lugar seguro de la vecina Turquía.
Cada vez hay más temores de que las protestas pacíficas contra Al Assad se conviertan en un conflicto civil. Desde que se iniciaran las manifestaciones y la represión del Gobierno, a mediados de marzo, más de 2.700 personas perdieron la vida, según la ONU. Por otro lado, activistas sirios informaron del secuestro de varios familiares del presidente del recién creado Consejo Nacional opositor, Burhan Ghalijun.
Los nuevos hechos llegan después de que el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, dijera que la caída del presidente sirio es "cuestión de tiempo". "Cuándo ocurrirá, no lo sabemos", admitió durante su gira por Oriente Medio. (AFP-DPA-Télam)
El borrador fue objeto de intensas negociaciones, pero el viceministro ruso de Relaciones Exteriores, Guenadi Gatilov, consideró que en su redacción final "no se han tomado en cuenta las inquietudes planteadas". Moscú quería un mayor énfasis en la necesidad de mantener un diálogo político en Siria, que presionara tanto a la oposición como al presidente, Bashar al Assad.
Ayer, al menos diez personas murieron en ese país mientras en el norte continúan los enfrentamientos entre tropas gubernamentales y militares desertores. A su vez, el coronel Riad al Assad, el oficial de mayor rango que abandonó las Fuerzas Armadas sirias y pasó a comandar a los rebeldes armados, anunció que está refugiado en un lugar seguro de la vecina Turquía.
Cada vez hay más temores de que las protestas pacíficas contra Al Assad se conviertan en un conflicto civil. Desde que se iniciaran las manifestaciones y la represión del Gobierno, a mediados de marzo, más de 2.700 personas perdieron la vida, según la ONU. Por otro lado, activistas sirios informaron del secuestro de varios familiares del presidente del recién creado Consejo Nacional opositor, Burhan Ghalijun.
Los nuevos hechos llegan después de que el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, dijera que la caída del presidente sirio es "cuestión de tiempo". "Cuándo ocurrirá, no lo sabemos", admitió durante su gira por Oriente Medio. (AFP-DPA-Télam)







