04 Octubre 2011 Seguir en 
A menudo, las organizaciones tratan de buscar fuera de su entorno lo novedoso, aquello que los haga distinto de sus competidores. Muchas veces, las respuestas a esa demanda se encuentra dentro de la misma empresa, con personas comprometidas con los objetivos y las metas de la compañía, pero que no han tenido la oportunidad de demostrar todo lo que pueden dar. Sencillamente, por aquella mirada externa. Eduardo Kastika, Master en Gestión de la Ciencia y la Tecnología, suele decir que la creatividad es el nombre que tiene la utilización plena de la inteligencia. Dentro de la empresa, esa inteligencia debe fluir y contagiar al plantel. Y los disparadores suelen ser tan básicos que están al alcance, pero no a la vista de todos, debido al pesimismo, al estrés o simplemente a la rutina burocrática de ir a trabajar sin saber por qué. Una prueba de ello es el decálogo que Peter Fischil y Davis Weiss dejaron escrito en la pared de un edificio de oficinas de Oerlikon (Zurich), hace dos décadas (Ver "Escrito...").
La creatividad, según los expertos, significa vencer la inercia y llevar a la práctica aquellas ideas que se autobloquean por temor a lo que dirán en la oficina o en la fábrica. Y no necesariamente significa inventar permanentemente situaciones o productos. "Hay muchas ideas que no fueron aplicadas y que no hacen falta inventarlas; lo original está en el contexto donde uno lo quiere aplicar", puntualiza Kastika, que el jueves, a las 19, en el Hotel Catalinas Park, dictará un taller sobre "Innovación y Creatividad", en el marco del X Congreso Regional de Turismo, organizado por la Cámara de Turismo de Tucumán.
¿Qué se necesita?
Para potenciar la creatividad es necesario distinguir la posición que se tiene dentro de la empresa. Según Kastika, si se trata de un jefe, la clave será un buen liderazgo, que permita algún margen para la generación de ideas por parte de sus colaboradores. "No dar todo por cocinado, sino permitir un espacio para que se pueda generar ideas", apunta el especialista.
Otro objetivo que debe tener el jefe creativo es brindar al personal a su cargo objetivos desafiantes. "La clave de la creatividad es que las personas estén enfocadas en temas que le interesen", dice el investigador en una charla telefónica mantenida con LA GACETA. Y hay otro elemento para fomentar la creatividad desde el punto de vista jerárquico: transmitir en las personas que son capaces de generar logros cotidianos, celebrar el cumplimiento de las metas, para que ellas sientan que vale la pena esforzarse.
Si la perspectiva cambia a lo que un simple trabajador hace diariamente, Kastika considera que es fundamental que cada uno se vincule con alguna actividad que le guste y con lo que sepa hacer. "La motivación interna o intrínseca es fundamental, es decir, hacer las cosas porque uno sienta que vale la pena y que no le obligan", acota. De nada sirve a cualquiera quedarse en piloto automático. "No digo que sea fácil realizar un esfuerzo creativo. Pero no hay nada más valioso que cada acción tenga un sello propio, una cuota de originalidad que nos diferencie del resto", plantea el experto.
La creatividad, según los expertos, significa vencer la inercia y llevar a la práctica aquellas ideas que se autobloquean por temor a lo que dirán en la oficina o en la fábrica. Y no necesariamente significa inventar permanentemente situaciones o productos. "Hay muchas ideas que no fueron aplicadas y que no hacen falta inventarlas; lo original está en el contexto donde uno lo quiere aplicar", puntualiza Kastika, que el jueves, a las 19, en el Hotel Catalinas Park, dictará un taller sobre "Innovación y Creatividad", en el marco del X Congreso Regional de Turismo, organizado por la Cámara de Turismo de Tucumán.
¿Qué se necesita?
Para potenciar la creatividad es necesario distinguir la posición que se tiene dentro de la empresa. Según Kastika, si se trata de un jefe, la clave será un buen liderazgo, que permita algún margen para la generación de ideas por parte de sus colaboradores. "No dar todo por cocinado, sino permitir un espacio para que se pueda generar ideas", apunta el especialista.
Otro objetivo que debe tener el jefe creativo es brindar al personal a su cargo objetivos desafiantes. "La clave de la creatividad es que las personas estén enfocadas en temas que le interesen", dice el investigador en una charla telefónica mantenida con LA GACETA. Y hay otro elemento para fomentar la creatividad desde el punto de vista jerárquico: transmitir en las personas que son capaces de generar logros cotidianos, celebrar el cumplimiento de las metas, para que ellas sientan que vale la pena esforzarse.
Si la perspectiva cambia a lo que un simple trabajador hace diariamente, Kastika considera que es fundamental que cada uno se vincule con alguna actividad que le guste y con lo que sepa hacer. "La motivación interna o intrínseca es fundamental, es decir, hacer las cosas porque uno sienta que vale la pena y que no le obligan", acota. De nada sirve a cualquiera quedarse en piloto automático. "No digo que sea fácil realizar un esfuerzo creativo. Pero no hay nada más valioso que cada acción tenga un sello propio, una cuota de originalidad que nos diferencie del resto", plantea el experto.







