14 Julio 2003 Seguir en 
Pamplona, España.- La policía española desactivó ayer una bomba colocada en un hotel de la norteña ciudad de Pamplona, donde se celebra la popular fiesta de San Fermín.
Previamente, el hotel recibió una llamada de un hombre que en nombre de la organización separatista vasca ETA advertía de la colocación de un artefacto explosivo. A continuación, tanto el hotel como los edificios adyacentes fueron evacuados. Los agentes desactivaron el explosivo de unos cuatro kilogramos, que había sido depositado en una papelera del baño de damas de la cafetería.
Ataque al turismo
Este fin de semana, cientos de miles de personas acudieron a Pamplona para celebrar el fin de las fiestas de San Fermín. "ETA ha tratado de reventar los sanfermines", sostuvo un portavoz oficial. En la comunicación telefónica, el hombre explicó que la bomba era una represalia porque el hotel se negó a pagar el impuesto revolucionario. Los agentes no encontraban el artefacto, porque los servicios de limpieza lo habían bajado al sótano del hotel tras cambiar las papeleros de los baños. A una mujer de la limpieza le había llamado la atención que la papelera era muy pesada, pero más allá de eso no notó nada sospechoso.
Ayer se difundió un escrito interno de ETA en el que la organización anunciaba nuevos ataques con bombas en centros turísticos españoles y también declaraba como blanco de ataques a grandes empresas. ETA anunció una campaña de terror sistemática, que debía alcanzar también a "oligarcas, ricos, banqueros y empresarios". (Reuter)
Previamente, el hotel recibió una llamada de un hombre que en nombre de la organización separatista vasca ETA advertía de la colocación de un artefacto explosivo. A continuación, tanto el hotel como los edificios adyacentes fueron evacuados. Los agentes desactivaron el explosivo de unos cuatro kilogramos, que había sido depositado en una papelera del baño de damas de la cafetería.
Ataque al turismo
Este fin de semana, cientos de miles de personas acudieron a Pamplona para celebrar el fin de las fiestas de San Fermín. "ETA ha tratado de reventar los sanfermines", sostuvo un portavoz oficial. En la comunicación telefónica, el hombre explicó que la bomba era una represalia porque el hotel se negó a pagar el impuesto revolucionario. Los agentes no encontraban el artefacto, porque los servicios de limpieza lo habían bajado al sótano del hotel tras cambiar las papeleros de los baños. A una mujer de la limpieza le había llamado la atención que la papelera era muy pesada, pero más allá de eso no notó nada sospechoso.
Ayer se difundió un escrito interno de ETA en el que la organización anunciaba nuevos ataques con bombas en centros turísticos españoles y también declaraba como blanco de ataques a grandes empresas. ETA anunció una campaña de terror sistemática, que debía alcanzar también a "oligarcas, ricos, banqueros y empresarios". (Reuter)







