10 Julio 2003 Seguir en 
BRASILIA.- La huelga de los empleados públicos brasileños en protesta por el proyecto de reforma previsional estaría superando las previsiones, razón por la cual el Gobierno se muestra ahora dispuesto a negociar algunos puntos clave de la iniciativa. Uno de los puntos principales del proyecto, el que pone un tope a las jubilaciones del sector público -iguales al último sueldo en actividad-, fijado en U$S 830, estaría sujeto a modificación. "Tenemos que evaluar cuál sería el impacto en el presupuesto. Y luego consultar a los gobernadores, con quienes consensuamos la propuesta enviada al Congreso", dijo un alto funcionario.
A cambio de recibir una jubilación equivalente al 100% de su último sueldo, sin tope de monto, los empleados aceptarían el aumento de la edad de la jubilación que pasaría a 60 años para las mujeres y a 65 para los hombres y 25 años de carrera como mínimo, en el caso del Poder Judicial -en la actualidad, un juez puede retirarse con 5 años de carrera- y 35 años de contribución a la Seguridad Social. Según analistas, esta modificación aseguraría la aprobación de la reforma. El Gobierno habría analizado las consecuencias negativas que tendría la prolongación en el tiempo de la protesta social. Un 40% de los trabajadores estatales participó el martes del primer día de huelga, impulsada por el sector más radicalizado del oficialista Partido de los Trabajadores (PT). Ayer se cumplió la segunda jornada. (Télam)
A cambio de recibir una jubilación equivalente al 100% de su último sueldo, sin tope de monto, los empleados aceptarían el aumento de la edad de la jubilación que pasaría a 60 años para las mujeres y a 65 para los hombres y 25 años de carrera como mínimo, en el caso del Poder Judicial -en la actualidad, un juez puede retirarse con 5 años de carrera- y 35 años de contribución a la Seguridad Social. Según analistas, esta modificación aseguraría la aprobación de la reforma. El Gobierno habría analizado las consecuencias negativas que tendría la prolongación en el tiempo de la protesta social. Un 40% de los trabajadores estatales participó el martes del primer día de huelga, impulsada por el sector más radicalizado del oficialista Partido de los Trabajadores (PT). Ayer se cumplió la segunda jornada. (Télam)







