La sombra de Irak persigue a Bush en su gira por Africa

El mandatario norteamericano justificó la invasión militar. "Se tergiversarán cosas, pero la historia nos dará la razón", manifestó.

10 Julio 2003
Pretoria.- El presidente estadounidense, George W. Bush, no pudo evitar hablar de la crisis de Irak durante su visita a Sudáfrica. Ayer, en conferencia de prensa conjunta con su par anfitrión, Thabo Mbeki, justificó la invasión militar al país del Golfo Pérsico, pese a la ilegitimidad de los argumentos esgrimidos para tal fin. Un día después de que la Casa Blanca admitió que usó datos falsos para acusar al régimen de Saddam Hussein de poseer armas nucleares, y luego de que el propio jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, declaró que las presuntas armas químicas de Irak no fueron el detonante de la guerra, Bush dijo estar convencido de que obró con justicia. "Se tergiversarán cosas, pero la historia nos dará la razón", manifestó.
A la oleada de confesiones de Washington sobre la cuestión iraquí se sumó la revelación de que Jessica Lynch, la militar estadounidense rescatada de un hospital del sur de Irak en un espectacular operativo durante la guerra, no combatió nunca, como se dijo. Lynch sufrió fracturas y serias heridas durante una emboscada, dijo entonces el Pentágono, pero ayer un vocero admitió que la joven había sufrido un accidente vehicular, y que era atendida voluntariamente por médicos iraquíes cuando se la llevaron del hospital.

Clima hostil
Mientras, Bush desarrolló su agenda en Pretoria como estaba previsto. Al término de su entrevista con Mbeki, ambos dijeron tener el objetivo común de promover la reinstauración de la democracia en el vecino Zimbabwe, pese a las recientes divergencias entre Pretoria y Washington sobre este tema. Paralelamente, Bush conminó al jefe de Estado de Liberia, Charles Taylor, a que abandone el gobierno. Miles de manifestantes protestaron en Pretoria por la visita del líder estadounidense, quien viajará hoy a Botswana. (Especial)

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