Por culpa del Indec, a la Argentina no le mejorarán la nota

Una recesión mundial impactaría en el país.

19 Agosto 2011
BUENOS AIRES.- La Argentina mantiene su ritmo de crecimiento y avanza con su proceso de desendeudamiento, pero la calificación del país no mejorará debido a la polémica imagen que posee el Indec, con denuncias de "manipulación" de estadísticas oficiales, indicó ayer la calificadora Fitch.

Fitch, una corporación que ofrece productos y servicios para la industria financiera, aclaró que no encontró razones para cambiar la nota "B" con que, desde hace un año, calificó al país de cara a la comunidad financiera mundial. Justificó su decisión en la persistente distorsión que muestra el índice de precios al consumidor y "la falta de incentivos para atraer la inversión". La agencia diferencia a la economía local de sus pares regionales, dado que en lo que va del año mejoró la nota a Brasil, Uruguay, Colombia; Panamá, República Dominicana y Bolivia, entre otros. Fitch, con base en Londres, se especializa en la evaluación de empresas y países como deudores. El boletín de notas al que apela para informar a los inversores sobre la confiabilidad de una nación va de la "A" a la "D".

La escala comienza en "AAA", nota que corresponde a los emisores considerados más seguros para la inversión: es la calificación que le mantuvo a los Estados Unidos pese a que este país flexibilizó sus límites de endeudamiento.

Luego va quitando letras hasta pasar a la B: el grado más alto de esa letra ("BBB") igualmente implica un reconocimiento de confiabilidad que en los mercados se conoce como categoría "investment grade" o "aptas para la inversión".

De allí hacia abajo se considera que las apuestas por los bonos de esos países son de "riesgo o especulativas", categoría en la que colocó a la Argentina.

La calificadora valora "la alta posición de reservas en divisas y la relativamente favorable estructura de la deuda, con reducido riesgo de incapacidad de honrar los vencimientos de corto plazo". Pero observa como debilidades "la limitada capacidad para refinanciar sus deudas" y "una política que ha conducido a generar notables distorsiones, que se manifiestan en una elevada tasa de inflación extraoficial, caída de la producción energética y reducidos incentivos para la inversión de largo plazo".

En tanto, los economistas Rodrigo Álvarez y Luis Palma Cané advirtieron ayer que si el mundo entra en recesión, la Argentina sufriría una caída en el volumen de sus exportaciones, principalmente de soja, y una baja en los precios de las materias primas. "China va a crecer a menor ritmo y también Brasil y en este contexto la argentina también tendrá menores perspectivas de crecimiento porque esos países nos van a comprar menos y los precios van a bajar", destacó Álvarez. (NA)

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