Las potencias emergentes no pueden salvar al mundo

Análisis. Alan Wheatley - analista de la agencia Reuters.

19 Agosto 2011
LONDRES.- Las economías emergentes no salvarán al planeta si las potencias desarrolladas vuelven a caer en recesión. En un mundo interconectado, la teoría del desacople es sólo un mito. Mientras aumenta el temor a que el crecimiento del mundo desarrollado se estanque, los mercados emergentes lucen a los ojos de muchos economistas mejor posicionados para capear el temporal que durante la pasada crisis de 2008. Pero eso no es universalmente cierto. India enfrenta un alto endeudamiento y una elevada inflación. Brasil se está desacelerando ante un menor gasto del consumidor en medio de altas tasas de interés. La resistencia exhibida por otros países como China e Indonesia es una evidencia de un desplazamiento de la economía global del norte hacia el sur, del Oeste al Este, más que una muestra de que las economías emergentes podrán sustituir eventualmente la falta de crecimiento de las potencias ricas.

Morgan Stanley estima que los mercados emergentes generarán un 80% del crecimiento del PBI global en 2011-2012. Para Bill Belchere, economista global de Mirae Asset Securities en Hong Kong, Asia está finalmente recogiendo los beneficios de las políticas para impulsar su demanda interna.

Rob Subbaraman, economista jefe para Asia de Nomura en Hong Kong, dijo que la región sufrirá dificultades si las economías ricas se enfrían, ya que enviará menos exportaciones a EEUU, Europa y Japón. No obstante, señaló la menor dependencia de Asia respecto de la demanda externa. En China, las exportaciones netas restaron al crecimiento del PBI durante el primer semestre del año. El tamaño de la economía china se acercará a U$S 7 billones este año, cuando en 2008 rondaba los U$S 4,5 billones, por lo que este es un cambio a tener en cuenta. La agencia Fitch mencionó la creciente importancia de Asia como una razón por la que el panorama económico en el África subsahariana es mejor de lo que lo ha sido en varias décadas. Dado que el comercio con Asia se mantiene pujante, el continente más pobre del mundo quedó menos expuesto a lo que ocurre en los países avanzados.

Aún así, China no saldría ilesa si el mundo rico cayera en recesión y una menor demanda por sus exportaciones tendría un efecto negativo sobre los precios de las materias primas y sus productores.

Este fue el principal factor detrás del recorte que realizó ayer Morgan Stanley de las proyecciones de crecimiento para Latinoamérica en 2012 a un 3,6% desde un 4,6%.

Una preocupación clara es que si bien los fundamentos económicos lucen mejores en muchos mercados emergentes respecto del 2008, las autoridades en líneas generales tienen menos margen de maniobra. India está especialmente limitada: el déficit del Gobierno general se ha duplicado con creces desde 2007 y la inflación mayorista supera el 9%.

China tiene más espacio para aliviar su política monetaria de ser necesario, pese a que la inflación marcha alta y a que hay preocupación por la deuda de su sistema bancario.

Para que un rápido crecimiento en los mercados emergentes ayude al mundo desarrollado, las importaciones desde China y otros países productores de petróleo tendrían que subir fuertemente, reduciendo sus superávits externos. Pero en la práctica, el superávit en la cuenta corriente del mundo emergente aumentaría este año y se mantendría alto, dijo Neil Shearing, analista de Capital Economics. "En otras palabras, lejos de ayudar al mundo desarrollado a salir de su estancamiento, las economías emergentes se están convirtiendo en un lastre sobre la demanda en el resto del mundo", dijo el analista en un reporte.

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