Las protestas no sorprenden

19 Ago 2011
Por Julia Waschenbach - DPA

Una ampolla con sangre del fallecido papa Juan Pablo II será expuesta en México para dar esperanza a millones de personas. Al otro lado del mundo, en España, miles de manifestantes protestan durante la Jornada Mundial de la Juventud contra el empleo de dinero de los contribuyentes para financiar la visita de Benedicto XVI.

En opinión de un experto de la Universidad de Münster, en el oeste de Alemania, no sorprende el hecho de que haya protestas tan vehementes en España contra la Iglesia Católica mientras que en América Latina esta institución es objeto de veneración. Según el sociólogo Detlef Pollack, especializado en religiones, lo que pasa en España es sobre todo una consecuencia tardía de la alianza entre Iglesia y Estado durante la dictadura del general Francisco Franco (1939-1975). "España era hasta la década de los 70 un país eminentemente católico", recordó el investigador universitario. Sin embargo, tras el fin del régimen de Franco cada vez más españoles comenzaron a desligarse de su creencia católica. "Desde entonces, ese país ha experimentado un fuerte proceso de desconfesionalización", apuntó. Está claro que las actuales protestas son síntoma de una creciente secularización, que puede notarse en toda Europa.

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