08 Julio 2003 Seguir en 
BAGDAD.- El permanente goteo de bajas en las tropas estadounidenses, el incremento de actos de sabotaje y la sospecha de la CIA de que Saddam Hussein acecha en las sombras constituyeron el marco de un plan para la reconstrucción de Irak anunciado ayer por el administrador civil estadounidense, Paul Bremer. Dos soldados estadounidenses murieron y cuatro resultaron heridos en una serie de ataques en los que al menos dos iraquíes también perecieron y otro fue herido. Por otra parte, la CIA confirmó la autenticidad de un mensaje difundido el pasado 4 por el canal Al Jazira, en el que el depuesto mandatario dice que está en Irak al frente de la resistencia armada contra las fuerzas de ocupación. Las tropas británicas y estadounidenses se enfrentan a fuerzas organizadas sunitas en el centro de Irak.
Por otra parte, los actos de sabotaje contra las instalaciones petroleras y generadoras de electricidad se han intensificado. La producción petrolera continúa paralizada, debido a que el principal oleoducto del país, que pasa por la norteña ciudad de Kirkuk, se halla inoperable. Antes de la guerra el oleoducto permitía exportar 700.000 barriles diarios de crudo. Actualmente se aspira a llegar a apenas 400.000 barriles diarios.
El Consejo de Bagdad
Horas después de la muerte de los dos soldados estadounidenses en la convulsionada capital, Bremer elogió el hecho de que se haya producido la sesión inaugural del Consejo de Bagdad y dijo que era el primer paso importante para lograr la democracia en Irak. El organismo, formado por 37 iraquíes, sólo podrá ofrecer sugerencias a las autoridades estadounidenses que gobiernan la capital, donde habitan cinco millones de personas. Bremer dijo que sus sugerencias serían tomadas muy en serio. Por otra parte, Bremer dispuso que un nuevo dinar iraquí reemplazará al "dinar Saddam" -que lleva impresa la cara de Hussein- y comprometió un presupuesto de U$S 6.500 millones para financiar los programas para la reconstrucción de la infraestructura. Sin embargo, remarcó que su principal inquietud continuaba siendo la seguridad.
Suman ya 32 los soldados estadounidenses muertos en acción en Irak desde que el presidente de EE.UU., George W. Bush, declaró el fin de los combates a gran escala el pasado 1 de mayo. Uno de los soldados murió cuando una patrulla perseguía a iraquíes armados en un distrito de Bagdad. Otro uniformado murió como resultado de un ataque con granada impulsada por cohete, mientras viajaba en su vehículo. En la localidad de Ramadi, 100 kilómetros al oeste de Bagdad, al menos un iraquí murió y cuatro estadounidenses resultaron heridos en un enfrentamiento. (Reuter)
Por otra parte, los actos de sabotaje contra las instalaciones petroleras y generadoras de electricidad se han intensificado. La producción petrolera continúa paralizada, debido a que el principal oleoducto del país, que pasa por la norteña ciudad de Kirkuk, se halla inoperable. Antes de la guerra el oleoducto permitía exportar 700.000 barriles diarios de crudo. Actualmente se aspira a llegar a apenas 400.000 barriles diarios.
El Consejo de Bagdad
Horas después de la muerte de los dos soldados estadounidenses en la convulsionada capital, Bremer elogió el hecho de que se haya producido la sesión inaugural del Consejo de Bagdad y dijo que era el primer paso importante para lograr la democracia en Irak. El organismo, formado por 37 iraquíes, sólo podrá ofrecer sugerencias a las autoridades estadounidenses que gobiernan la capital, donde habitan cinco millones de personas. Bremer dijo que sus sugerencias serían tomadas muy en serio. Por otra parte, Bremer dispuso que un nuevo dinar iraquí reemplazará al "dinar Saddam" -que lleva impresa la cara de Hussein- y comprometió un presupuesto de U$S 6.500 millones para financiar los programas para la reconstrucción de la infraestructura. Sin embargo, remarcó que su principal inquietud continuaba siendo la seguridad.
Suman ya 32 los soldados estadounidenses muertos en acción en Irak desde que el presidente de EE.UU., George W. Bush, declaró el fin de los combates a gran escala el pasado 1 de mayo. Uno de los soldados murió cuando una patrulla perseguía a iraquíes armados en un distrito de Bagdad. Otro uniformado murió como resultado de un ataque con granada impulsada por cohete, mientras viajaba en su vehículo. En la localidad de Ramadi, 100 kilómetros al oeste de Bagdad, al menos un iraquí murió y cuatro estadounidenses resultaron heridos en un enfrentamiento. (Reuter)







