07 Julio 2003 Seguir en 
Washington.- Un ex diplomático estadounidense lanzó duras críticas contra el gobierno de su país, al que acusó de manipular informaciones sobre la presunta posesión por Irak de armas de destrucción masiva, informó ayer el diario "The New York Times".
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) envió a Joseph Wilson, a principios del año pasado, a Níger, para comprobar si ese país africano estaba en posesión de uranio que pudiera ser eventualmente exportado a Irak para impulsar un programa de armamentos nucleares secreto. Según afirma Wilson, a pesar de que su informe final a la CIA fue que las informaciones que habían provocado esa investigación no eran verídicas, tanto el presidente de EEUU, George W. Bush, como el secretario de Estado, Colin Powell, mencionaron el caso como prueba de que Irak tenía, antes de la última ofensiva anglo-estadounidense, un programa de armas de destrucción masiva y que se nutría de uranio de Níger.
Poco antes del estallido de la última ofensiva contra el ex dictador iraquí Saddam Hussein, el director de la Agencia de Energía Atómica (AIEA), Mohammed el Baradei, ya había informado al Consejo de la ONU que esos presuntos documentos de compra de uranio por parte de Irak a Níger habían sido falsificados.
Wilson afirma que el gobierno estadounidense presentó de un modo falseado los hechos. "¿En dónde más han mentido?", se pregunta en la entrevista con el periódico el ex diplomático, en referencia a los expertos de la administración Bush. Wilson fue diplomático durante 23 años; entre otros cargos, fue encargado de negocios de la embajada de EEUU en Bagdad, en 1990.
Soldados depredadores
En tanto, ayer trascendió que soldados estadounidenses fueron protagonistas repetidas veces de disturbios y de robos de bienes en la terminal del aeropuerto de Bagdad cuando ingresaron en él durante la guerra contra Irak. Según un artículo de la revista "Time", los efectivos norteamericanos además dañaron severamente cinco aviones. La revista estadounidense cita en la publicación al directivo de la empresa Boeing, John Welsh -quien está a cargo de reparar el aeropuerto-, quien afirmó que los daños ascienden a U$S 100 millones.
Por su lado, empleados del aeropuerto de Bagdad afirmaron a la publicación que las tropas de EEUU robaron, entre otros artículos, alcohol, cigarrillos, perfumes y relojes del freeshop, y rompieron puertas y ventanas. Los daños a las cinco aeronaves Boeing son tan graves que Welsh no cree que puedan volar nuevamente, según la revista "Time".
Mientras, un soldado de EEUU murió ayer al ser atacado a balazos en la Universidad de Bagdad, en el más reciente hecho de sangre de la serie de ataques contra las fuerzas de ocupación. (DPA)
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) envió a Joseph Wilson, a principios del año pasado, a Níger, para comprobar si ese país africano estaba en posesión de uranio que pudiera ser eventualmente exportado a Irak para impulsar un programa de armamentos nucleares secreto. Según afirma Wilson, a pesar de que su informe final a la CIA fue que las informaciones que habían provocado esa investigación no eran verídicas, tanto el presidente de EEUU, George W. Bush, como el secretario de Estado, Colin Powell, mencionaron el caso como prueba de que Irak tenía, antes de la última ofensiva anglo-estadounidense, un programa de armas de destrucción masiva y que se nutría de uranio de Níger.
Poco antes del estallido de la última ofensiva contra el ex dictador iraquí Saddam Hussein, el director de la Agencia de Energía Atómica (AIEA), Mohammed el Baradei, ya había informado al Consejo de la ONU que esos presuntos documentos de compra de uranio por parte de Irak a Níger habían sido falsificados.
Wilson afirma que el gobierno estadounidense presentó de un modo falseado los hechos. "¿En dónde más han mentido?", se pregunta en la entrevista con el periódico el ex diplomático, en referencia a los expertos de la administración Bush. Wilson fue diplomático durante 23 años; entre otros cargos, fue encargado de negocios de la embajada de EEUU en Bagdad, en 1990.
Soldados depredadores
En tanto, ayer trascendió que soldados estadounidenses fueron protagonistas repetidas veces de disturbios y de robos de bienes en la terminal del aeropuerto de Bagdad cuando ingresaron en él durante la guerra contra Irak. Según un artículo de la revista "Time", los efectivos norteamericanos además dañaron severamente cinco aviones. La revista estadounidense cita en la publicación al directivo de la empresa Boeing, John Welsh -quien está a cargo de reparar el aeropuerto-, quien afirmó que los daños ascienden a U$S 100 millones.
Por su lado, empleados del aeropuerto de Bagdad afirmaron a la publicación que las tropas de EEUU robaron, entre otros artículos, alcohol, cigarrillos, perfumes y relojes del freeshop, y rompieron puertas y ventanas. Los daños a las cinco aeronaves Boeing son tan graves que Welsh no cree que puedan volar nuevamente, según la revista "Time".
Mientras, un soldado de EEUU murió ayer al ser atacado a balazos en la Universidad de Bagdad, en el más reciente hecho de sangre de la serie de ataques contra las fuerzas de ocupación. (DPA)







