Vendían vehículos robados con documentación trucha

Compradores de buena fe. Tres porteños y un tucumano integrarían la banda que actuaba en nuestra provincia. Cambiaban los números de motor y de serie a los rodados.

LAS PRUEBAS. Los rodados eran robados en provincias como Buenos Aires y Sante Fe, y traídos a Tucumán.
LAS PRUEBAS. Los rodados eran robados en provincias como Buenos Aires y Sante Fe, y traídos a Tucumán.
07 Julio 2003
El robo de vehículos es uno de los delitos que más ha crecido en todo el país. En Buenos Aires, sin ir más lejos, está emparentado directamente con los desarmaderos de autos, cuyos propietarios están acusados de ser quienes han provocado la mayor cantidad de muertes de policías.
En Tucumán, las estadísticas demuestran que en los últimos dos años el robo de camionetas, autos y motos (los camiones son un ejemplo aparte, ya que mayormente se los sustrae para hacer desaparecer la carga) aumentó considerablemente, a la par de la recesión económica que sufrió el país.
Uno de los grandes desafíos que afronta esta clase de delincuentes es qué hacer luego con el vehículo robado. Algunos prefieren llevarlo hasta la frontera con Bolivia, donde lo cambian por droga. Otros lo desarman, y luego venden las partes. Pero en los últimos meses toma cada vez más fuerza una nueva forma delictiva. La venta de autos robados "mellizos", que llegan a las manos de compradores de buena fe, con papeles también truchos, cuya falsificación es muy difícil de detectar.
Efectivos de la Dirección de Investigaciones, al mando del jefe de la sección Sustracción de Automotores, Raúl Ferreyra, y supervisados por los comisarios Luis Santana y Marcial Escobar, arrestaron ayer a una persona, y pidieron órdenes de detención para otras tres, vinculadas justamente a esta modalidad de robo. Los efectivos, además, secuestraron dos camionetas, dos automóviles y un camión. Los acusados, según se indica en la información oficial, comenzaban el círculo robando los vehículos en distintas provincias (sobre todo del centro y del sur del país). Luego, utilizando elementos de alta tecnología, rebajaban los números de chasis y de motor y les colocaban números nuevos; estos coincidían con los de otros vehículos de similares características, a los que llegaban a partir de una base de datos.

Todo lo necesario
Ya en Tucumán entraba en acción un "gestor" que se encargaba de fabricar los papeles (tarjeta verde, 08). Los compradores, además, recibían interesantes planes de financiación, e inclusive podían entregar otro vehículo como parte de pago. "La organización estaba perfectamente montada", aseguró el comisario Ferreyra.
Con los elementos de prueba que pudieron reunir, los policías solicitaron al fiscal Gustavo Estofán órdenes de allanamiento y detención. Los oficiales Cándido Galván, Ramón Corbalán, José Antonio Barros, Ramón Romano y Carlos Beduino, al mando del oficial Julio Peñaloza, secuestraron entonces un camión Mercedes Benz, un automóvil Peugeot 504, un automóvil Citröen Xara, una camioneta Ford y otra Toyota Hilux. En todos los casos, los investigadores demostraron que los números de serie de los vehículos habían sido adulterados.
Los policías realizaron además otro allanamiento en un galpón de San Pablo donde, informaron, se guardaban los rodados que luego serían vendidos. Además del robo, los sospechosos serán acusados por estafa y defraudación. Un tucumano ya está preso, y buscan ahora a tres porteños.

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