04 Julio 2003 Seguir en 
BASE AEREA WRIGHT-PATTERSON, EEUU.- El presidente George W. Bush dijo el viernes que Estados Unidos sigue en guerra y se comprometió a atacar cualquier "grupo terrorista o régimen al margen de la ley" que amenace a Estados Unidos con asesinatos masivos.
Bush pronunció su duro mensaje al celebrar el Día de la Independencia de Estados Unidos con una ceremonia ante unos 25.000 militares y sus familiares en una base donde se conmemoraban 100 años desde que Orville y Wilbur Wright inventaron la máquina voladora.
"Estados Unidos no se quedará quieto esperando otro ataque ni confiará en que se contengan o en las buenas intenciones de hombres malvados", dijo Bush.
"Estamos a la ofensiva contra los terroristas y contra aquellos que los respalden. No permitiremos que ningún grupo terrorista o régimen al margen de la ley nos amenace con armas de exterminio. Actuaremos, cada vez que sea necesario, para proteger las vidas y las libertades del pueblo estadounidense", declaró.
Una gigantesca bandera estadounidense sirvió como telón de fondo en el escenario en el que estaba Bush sobre una pista de la base aérea. A los lados reposaban aviones de guerra, entre ellos un bombardero B-1 y un F-117 invisible al radar.
Bush no se refirió directamente a la situación en Irak o a los ataques diarios que sufren las fuerzas estadounidenses que luchan por lograr la estabilidad en ese país tras el derrocamiento de Saddam Hussein y la caída de Bagdad.
Fuego de grupos enemigos ha matado a 26 soldados estadounidenses en Irak desde que Bush declaró el cese de los combates principales el 1 de mayo. Washington acusa a miembros leales a Hussein de los ataques.
Una encuesta de USA Today/CNN/Gallup reveló esta semana que el número de estadounidenses que dijo que las cosas van bien para las fuerzas norteamericanas en Irak cayó al 56 por ciento desde el 70 por ciento del mes anterior.
En general, Bush habló más sobre la guerra contra el terrorismo, que ha llevado a enviar misiones militares a Afganistán, Filipinas y Georgia, además de Irak.
"Nuestra nación sigue en guerra. Los enemigos de Estados Unidos conspiran contra nosotros. Y muchos de nuestros compatriotas siguen sirviendo, sacrificándose y enfrentando peligros en lugares remotos", dijo Bush.
Bush parecía estar tratando de preservar el respaldo estadounidense para las misiones militares en lejanas regiones de todo el mundo.
"Sin que Estados Unidos se involucre activamente en el mundo, las ambiciones de los tiranos no tendrían oposición y millones vivirían a merced de los terroristas. Con la participación activa de Estados Unidos en el mundo, los tiranos aprenden a temer y los terroristas están en desbandada", declaró.
Fue en una tienda de bicicletas en el cercano pueblo de Dayton, estado de Ohio, donde los hermanos Wright construyeron la aeronave que hicieron volar en la costa de Carolina del Norte en 1903.
"Me pregunto qué hubieran pensando Wilbur y Orville si hubieran visto la máquina voladora en la que yo llegué hoy", dijo Bush bromeando al referirse al gigantesco avión Air Force One en que voló a esta base de la fuerza aérea en Ohio.
Tras su visita, Bush regresará a Washington. La primera dama Laura Bush ofrecerá una fiesta el domingo para celebrar el 57o. cumpleaños del presidente. (Reuter)
Bush pronunció su duro mensaje al celebrar el Día de la Independencia de Estados Unidos con una ceremonia ante unos 25.000 militares y sus familiares en una base donde se conmemoraban 100 años desde que Orville y Wilbur Wright inventaron la máquina voladora.
"Estados Unidos no se quedará quieto esperando otro ataque ni confiará en que se contengan o en las buenas intenciones de hombres malvados", dijo Bush.
"Estamos a la ofensiva contra los terroristas y contra aquellos que los respalden. No permitiremos que ningún grupo terrorista o régimen al margen de la ley nos amenace con armas de exterminio. Actuaremos, cada vez que sea necesario, para proteger las vidas y las libertades del pueblo estadounidense", declaró.
Una gigantesca bandera estadounidense sirvió como telón de fondo en el escenario en el que estaba Bush sobre una pista de la base aérea. A los lados reposaban aviones de guerra, entre ellos un bombardero B-1 y un F-117 invisible al radar.
Bush no se refirió directamente a la situación en Irak o a los ataques diarios que sufren las fuerzas estadounidenses que luchan por lograr la estabilidad en ese país tras el derrocamiento de Saddam Hussein y la caída de Bagdad.
Fuego de grupos enemigos ha matado a 26 soldados estadounidenses en Irak desde que Bush declaró el cese de los combates principales el 1 de mayo. Washington acusa a miembros leales a Hussein de los ataques.
Una encuesta de USA Today/CNN/Gallup reveló esta semana que el número de estadounidenses que dijo que las cosas van bien para las fuerzas norteamericanas en Irak cayó al 56 por ciento desde el 70 por ciento del mes anterior.
En general, Bush habló más sobre la guerra contra el terrorismo, que ha llevado a enviar misiones militares a Afganistán, Filipinas y Georgia, además de Irak.
"Nuestra nación sigue en guerra. Los enemigos de Estados Unidos conspiran contra nosotros. Y muchos de nuestros compatriotas siguen sirviendo, sacrificándose y enfrentando peligros en lugares remotos", dijo Bush.
Bush parecía estar tratando de preservar el respaldo estadounidense para las misiones militares en lejanas regiones de todo el mundo.
"Sin que Estados Unidos se involucre activamente en el mundo, las ambiciones de los tiranos no tendrían oposición y millones vivirían a merced de los terroristas. Con la participación activa de Estados Unidos en el mundo, los tiranos aprenden a temer y los terroristas están en desbandada", declaró.
Fue en una tienda de bicicletas en el cercano pueblo de Dayton, estado de Ohio, donde los hermanos Wright construyeron la aeronave que hicieron volar en la costa de Carolina del Norte en 1903.
"Me pregunto qué hubieran pensando Wilbur y Orville si hubieran visto la máquina voladora en la que yo llegué hoy", dijo Bush bromeando al referirse al gigantesco avión Air Force One en que voló a esta base de la fuerza aérea en Ohio.
Tras su visita, Bush regresará a Washington. La primera dama Laura Bush ofrecerá una fiesta el domingo para celebrar el 57o. cumpleaños del presidente. (Reuter)







