03 Julio 2003 Seguir en 
BRASILIA.- Mientras algunos latifundistas continúan armándose para protegerse de las invasiones, líderes del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), que ayer se entrevistaron con el residente, Luiz Inácio Lula"da Silva, aseguraron que el gobierno brasileño está de su lado. "Juega en nuestro equipo", dijeron. Lula mantuvo la primera reunión como presidente con dirigentes del MST, en un intento por contener la nueva ola de invasiones y saqueos en el país. El mandatario, que ya lanzó un plan de créditos para pequeños agricultores, ratificó su compromiso con la reforma agraria, pero no fijó metas para otras exigencias de los campesinos, como el establecimiento inmediato de 120.000 familias campesinas que viven en precarios campamentos a orillas de las carreteras brasileñas. El MST pidió el asentamiento de un millón de familias en el campo hasta 2006, que se expropien haciendas que no cumplen una función social ni respetan las leyes laborales, y que se instrumente un amplio programa educativo en el campo. "El partido de la reforma agraria es igual que el del fútbol. Jugamos contra los latifundistas y el gobierno está en nuestro equipo", dijo uno de los líderes del MST, y aclaró que el mandatario no les pidió ninguna tregua a las ocupaciones ilegales.
La prensa brasileña reportó ayer el saqueo de camiones que transportaban alimentos, por parte de agricultores ligados al MST, en el Estado de Pernambuco, en el noreste del país, una de las zonas más pobres de Brasil.
Milicias armadas
Otros incidentes ocurrieron a escasos kilómetros del palacio presidencial, en el Distrito Federal, donde 200 familias sin tierra invadieron un rancho de 800 hectáreas, propiedad de un empresario que decidió alquilar 100 armas para proteger sus tierras. Algunos hacendados brasileños han formado milicias armadas para responder a la creciente ola de invasiones promovidas por el MST, por temor a que el gobierno las tolere. Luego de un impasse tras la asunción de Lula, el 1 de enero, el MST lanzó en las últimas semanas nuevas invasiones de haciendas improductivas, en un intento por forzar al gobierno a entregar tierras. (Télam)
La prensa brasileña reportó ayer el saqueo de camiones que transportaban alimentos, por parte de agricultores ligados al MST, en el Estado de Pernambuco, en el noreste del país, una de las zonas más pobres de Brasil.
Milicias armadas
Otros incidentes ocurrieron a escasos kilómetros del palacio presidencial, en el Distrito Federal, donde 200 familias sin tierra invadieron un rancho de 800 hectáreas, propiedad de un empresario que decidió alquilar 100 armas para proteger sus tierras. Algunos hacendados brasileños han formado milicias armadas para responder a la creciente ola de invasiones promovidas por el MST, por temor a que el gobierno las tolere. Luego de un impasse tras la asunción de Lula, el 1 de enero, el MST lanzó en las últimas semanas nuevas invasiones de haciendas improductivas, en un intento por forzar al gobierno a entregar tierras. (Télam)







