Cúneo Vergés la pasó mal en un acto en un barrio

La discusión fue subiendo de tono hasta qu alcanzó un volumen importante

TENSION. Vecinos obligaron a Cúneo Vergés a bajar del escenario.
TENSION. Vecinos obligaron a Cúneo Vergés a bajar del escenario.
02 Julio 2003
Ayer , cuando se reincorporó al Ministerio de Economía, al haberse cumplido su licencia por las elecciones, José Cúneo Vergés no debe haber pensado que le iba a ir tan mal. Es que algunos vecinos lo obligaron, prácticamente, a bajar del escenario desde donde presidía el acto de entrega de casas en el barrio "240 viviendas de Villa Carmela", en un clima de gran tensión. El acto corría peligro de verse frustrado, ya que la discusión había alcanzado un volumen importante.
Todo estaba dispuesto, con bombos y platillos, para una gran fiesta de entrega. Pero cuando el ministro comenzó a hablar fue interrumpido, a los gritos, por adjudicatarios del plan "Solidaridad gremial", que reclamaban que sus casas estaban ocupadas. El ministro respondió a las quejas, pero no indicó que después del acto las atendería. Pero, ante los airados reclamos, no tuvo más remedio que bajar del escenario e ir, con los quejosos, a reunirse en privado en una de las casas.
Entonces le dejó la posta al interventor del Instituto de la Vivienda, Gustavo Durán, quien finalmente pudo entregar las llaves de 118 viviendas, para alegría de la gran mayoría de los adjudicatarios que permanecía ajeno al conflicto. Durán también tuvo un mal trago al principio, pero lo superó con rapidez y con firmeza cuando alguien de los presentes lo quiso interrumpir.

El conflicto
Sandra Avila de Perversi contó que un grupo de personas ocupó las casas hace un año y dos meses, y que el Instituto dejó pasar los plazos de intimaciones y de desalojo, prometiéndoles que serían reubicados. "Pero hoy nosotros invertimos mucho dinero para terminar estas casas y nos quieren echar sin darnos nada", se quejó. "Vinimos aquí por necesidad, no por elección, hicimos muchas mejoras. Es más, gente del Instituto nos sugirió coimear para que nos las adjudiquen antes", dijo ante los periodistas. Finalmente, señaló: "no tenemos problemas en ir a otras casas, pero siempre y cuando nos devuelvan lo que pusimos".
Por su parte, Débora Jessica Valor (una de las personas que increpó respetuosamente al ministro) explicó: "no me quiero enfrentar con los vecinos, pero queremos nuestras casas. El problema es del Instituto, porque no cumplieron la ley y no hicieron el desalojo cuando correspondía. Queremos que esa gente (los ocupantes) vaya a las casas que sí les adjudicaron en este mismo barrio". La situación de estas personas fue reconocida por el mismo ministro cuando respondió públicamente que ellos habían sido víctimas de un delito.

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