En la provincia, uno de cada cinco hogares está a cargo de un adulto mayor de 65 años

La investigación de dos demógrafas determina que el 11,7% de los mayores de 65 vive solo.

EL CASO. El ritmo de aumento anual de la población simoqueña es negativo. LA GACETA /FOTO DE  ANTONIO FERRONI
EL CASO. El ritmo de aumento anual de la población simoqueña es negativo. LA GACETA /FOTO DE ANTONIO FERRONI
Por Redacción Política 09 Julio 2011
"La Argentina inició el proceso de envejecimiento alrededor de 1925 y la evidencia empírica muestra que cada provincia tiene su propia experiencia en este proceso". La advertencia forma parte del trabajo La vulnerabilidad social del envejecimiento demográfico. Tendencias en la Provincia de Tucumán 1991-2001, elaborado por las demógrafas tucumanas Nora Jarma y María Beatriz Ceballos.

Las especialistas advierten que Tucumán, al igual que las otras provincias del Norte argentino, se encuentra en una etapa más rezagada, pero el número de personas de 65 años o más va adquiriendo una importancia significativa.

Tomando los datos de los censos 1991 y 2001 (la Nación anunció que dará a conocer este mes más cifras del Censo 2010, pero aún no lo hizo), se advierte un notable crecimiento de esta franja etaria.

Hace 20 años, en Tucumán, las personas con 65 años, o una edad superior, sumaban 71.698, es decir, el 6,3% de la población. Una década después, el total se elevaba a 99.766, o sea, el 7,5%.

La población de 80 años, específicamente, también tuvo un leve crecimiento: de 1.1 % pasó a 1.4%. En valores absolutos Tucumán tenía en 2001 un total de 18.739 personas de la cuarta edad.

De una punta a la otra

Las profesionales determinaron que el departamento Simoca es el que tiene el mayor peso relativo de la población de 65 años en adelante. En esa zona del Este tucumano, se observa un alto porcentaje de población rural, que además se caracteriza por tener un ritmo de crecimiento de la población anual (tasa intercensal media) de índole negativa. "Esto se explica por la emigración de jóvenes en edad de trabajar", manifiesta el estudio.

En el otro extremo, el departamento Yerba Buena tiene la menor proporción de población adulta mayor, con una alta tasa de crecimiento intercensal entre 1991 y 2001, que se explica por ser un área de reciente expansión.

Soledad y departamentos

La proporción de hogares cuyos jefes son adultos mayores varía entre el 16% y el 33% entre los países de América Latina. Sin embargo, Jarma y Ceballos advierten que, "en todos los casos, la jefatura femenina supera ampliamente a la masculina, como resultado de la mortalidad diferencial por sexo. Esto determina que un importante número de mujeres adultas mayores asuman la jefatura de sus hogares".

Precisamente, el estudio puntualiza que los países con mayor grado de envejecimiento son los que presentan los niveles más altos de hogares con donde el jefe es un adulto mayor. "En las áreas rurales, la jefatura femenina es significativamente mayor que en las áreas urbanas", precisan las investigadoras de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Tucumán.

En la provincia, el promedio de hogares donde un mayor de 65 años está a cargo es del 19,7%: prácticamente, uno de cada cinco. Simoca, precisamente, es el departamento con el mayor porcentaje: 29.8%. Le siguen Tafi del Valle (26,4%), Graneros (24,7%), Leales y Monteros (23%).

Con respecto a las personas de 65 años y más que viven solas, también se observa un incremento entre 1991 y 2001. Concretamente, del 11.7%. "Los departamentos de Trancas, Graneros, La Cocha y Burruyacu muestran una proporción mayor que el promedio provincial de personas ancianas que viven solas", puntualizan la investigación.

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