Tucumán ha comenzado a ponerse vieja

El lunes se conmemora el Día Mundial de la Población, instituido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo para tomar consciencia de las temáticas demográficas. La provincia llegará a la fecha con una certeza: ya inició el proceso de envejecimiento de la población, determinado por el sostenido aumento del porcentaje de la población mayor de 60 años Los censos exhiben cómo varió la estructura por edad de la población local. Los menores de 14 pasaron de ser la mitad a la cuarta parte de los habitantes. La proporción del grupo de los mayores de 60 también aumentó.

Por Álvaro José Aurane 09 Julio 2011
Tucumán ha iniciado un proceso para el cual no está preparado. Como tampoco lo está la Argentina y, en general, ni siquiera Occidente, para no hablar de todo el mundo. La provincia ha iniciado ya su proceso de envejecimiento poblacional. Esto quiere decir que hay un aumento sostenido del porcentaje de la población de 60 años.

Las consecuencias cotidianas de este fenómeno hasta ahora han sido advertidas por los tucumanos, fundamentalmente, en el cine europeo. En el Viejo Continente, justamente, el envejecimiento de la población es un problema de larga data (en general, comenzó a fines del Siglo XIX, aunque en Francia el fenómeno ya se avizora un siglo antes) que, como tal, se ha convertido en un drama. Uno que está más acá de los sistemas de previsión y seguridad social en crisis por los "pasivos" que después de jubilarse tienen una sobrevida de 25 años. Uno que puede resumirse en una pregunta inquietante: ¿qué hacemos con nuestros viejos?

El debate acerca de si los hijos deben ocuparse de ellos o si deben ir a un geriátrico es una síntesis bastante acabada, donde se pone de manifiesto la crisis de valores que entra en discusión.

Tres variables demográficas también se combinan a la hora de explicar este fenómeno en Tucumán. El primero: hay una sostenida caída de la tasa de fecundidad, es decir, las familias tienen cada vez menos hijos. (Ver Tasa global de fecundidad) El segundo: se ha reducido la tasa de mortalidad durante la segunda mitad de la vida, o sea, los tucumanos viven cada vez más años. El tercero: las migraciones expulsan a los jóvenes de determinadas regiones, o lo que es igual, muchos se van a buscar futuro y trabajo a otra parte.

Estructuras

En El envejecimiento poblacional en la provincia de Tucumán, Nora Jarma y María Beatriz Ceballos consignan, justamente, que los factores de mayor relevancia en el cambio de la estructura por edad de la población tucumana, son la sostenida caída tanto de la fecundidad como de la mortalidad general, "y muy especialmente la disminución de la mortalidad infantil y el consecuente aumento de la esperanza de vida al nacer". Cabe consignar que el estudio de las demógrafas tucumanas muestra la caída de estos índices desde el 201,6 por mil de principios del siglo XX hasta el 26 por mil de principios de esta centuria: no menciona el último dato del 12,9 por mil consignado por el Siprosa y cuestionado por profesionales de la salud y trabajadores autoconvocados del sector. (Ver Mortalidad...)

"La inmigración, especialmente la internacional, históricamente no tiene mayor relevancia en la provincia. Sin embargo, la emigración iniciada alrededor de 1940, con su mayor impacto entre los años 1965 y 1970 si ha tenido importante incidencia en la estructura por edad de la población", aseveran. El cierre de los ingenios dejó una impronta aún indeleble.

Las mejoras sanitarias, ambientales y de higiene, así los adelantos médicos, impactaron en la esperanza de vida en general, y en las edades superiores, en particular.

En 1947 era de 53,6 años para los hombres y de 55,3 años. En esa época, los que llegaban a los 60 tenían, a su vez, una esperanza de vida de 13,2 años para los varones y de 15,7 años para las mujeres.

En 2001, la esperanza de vida al nacer de los hombres ya era de 69,2, mientras que la de las mujeres llegaba al 75,9. Los que llegaban a los 60 tenían a partir de entonces una esperanza de vida de 16,7 años para los hombres, y de 21,3 años para las mujeres.

Estos cambios demográficos se ven reflejados en la estructura por edad de la población. Como indica el cuadro central de esta página, puede observarse un progresivo decrecimiento del porcentaje de tucumanos de hasta 14 años y un sostenido crecimiento de los que tienen 60 años o más.

Costos

"El envejecimiento de la población adquiere particularidades específicas para los hogares y las personas, y las adversidades que impone se vinculan a la pérdida significativa de fuentes de recursos para los hogares, y al deterioro físico y mental de las últimas etapas de la vida en el caso de las personas. De este modo, el aumento de la expectativa de vida encierra una paradoja, si bien es una señal esperanzadora para el género humano, no significa que la mayor cantidad de años de vida vaya acompañado de un aumento de su calidad, pues una porción importante de personas envejece en un contexto de precariedad económica", advierten las investigadores.

"Este fenómeno se observa en comunidades como la de Tucumán, en la que los individuos que experimentaron dificultades laborales durante su vida adulta, la mayoría expuestos a altas tasas de desempleo, no tuvieron ninguna oportunidad de acumular recursos para hacer frente a los enormes costos que plantea la vejez", advierten las especialistas.

El envejecimiento de la población es el advenimiento progresivo de la sociedad de la vulnerabilidad.

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