06 Mayo 2011 Seguir en 
Los trabajadores azucareros agrupados en Fotia concretaron ayer un paro en los ingenios de nuestra provincia en oposición a la falta de definiciones en las negociaciones paritarias, que se llevan a cabo en Buenos Aires. En plenario de secretarios generales, la organización sindical evaluará hoy la posibilidad de extender la medida de fuerza por tiempo indeterminado a partir del lunes.
El secretario general de Fotia, Roberto Palina, informó que el acatamiento al paro fue total. "Se ha acatado en un 100% la medida en las fábricas", sostuvo el dirigente.
El conflicto se originó porque los obreros sostienen que la patronal dilata un acuerdo en las negociaciones por mejoras en las condiciones de trabajo y de aumento salarial en la actividad. Se quejan porque la patronal se opone a introducir algunos cambios en el convenio colectivo 12/88, que rige en el sector, en especial los referidos a la necesidad de que los ingenios contraten más empleados en forma permanente y menos temporarios, como aseguran que ocurre en la actualidad. En el plano estrictamente salarial, los trabajadores pretenden un incremento en el básico del 37%, mientras que la industria propone pactar una suba que no supere el 30%. Pero otro factor genera malestar en la dirigencia de Fotia: el hecho de que la industria haya decidido negociar este año a través de un equipo de abogados. "Es gente que jamás en su vida vio un ingenio o un cañaveral, y no tienen idea de lo que estamos hablando. No conocen las funciones de los trabajadores en la fábrica, ni saben cómo se cosecha la caña", dijo a LA GACETA el secretario general adjunto de Fotia, Andrés Galván. "Para colmo -añadió-, no tienen mandato para tomar decisiones, de manera que cualquier planteo no tiene resolución inmediata, sino que debe ser puesto a consideración de los empresarios, y así todo se demora. Lo peor es que un día se va un abogado con una propuesta nuestra, y al día siguiente aparece otro que no tiene idea de lo que hablamos el día anterior. Así no se puede". En su función de titular del Sindicato de Obreros del ingenio Concepción, Galván reclamó ayer a las autoridades de Atanor -propietaria de esta fábrica azucarera- que se involucren en las paritarias. En el marco de las negociaciones que se desarrollan en el Ministerio de Trabajo de la Nación, el próximo encuentro está programado llevarse a cabo el miércoles de la semana próxima, de manera que se especula que un posible acuerdo se podría lograr por afuera del ámbito oficial.
El conflicto en marcha preocupa a los industriales, que hasta anoche mantuvieron reuniones internas para tratar de encontrar una salida a los reclamos de los obreros. El primer efecto del paro azucarero de ayer y de la posibilidad de que la protesta se extienda por tiempo indeterminado fue que los empresarios de ingenios que tenían previsto adelantar el inicio de la molienda en Tucumán vieron frustradas sus intenciones. Así, no pudieron arrancar la zafra La Florida y La Trinidad, y no se informó sobre nuevas fechas posibles de comienzo de las tareas en esas fábricas.
El secretario general de Fotia, Roberto Palina, informó que el acatamiento al paro fue total. "Se ha acatado en un 100% la medida en las fábricas", sostuvo el dirigente.
El conflicto se originó porque los obreros sostienen que la patronal dilata un acuerdo en las negociaciones por mejoras en las condiciones de trabajo y de aumento salarial en la actividad. Se quejan porque la patronal se opone a introducir algunos cambios en el convenio colectivo 12/88, que rige en el sector, en especial los referidos a la necesidad de que los ingenios contraten más empleados en forma permanente y menos temporarios, como aseguran que ocurre en la actualidad. En el plano estrictamente salarial, los trabajadores pretenden un incremento en el básico del 37%, mientras que la industria propone pactar una suba que no supere el 30%. Pero otro factor genera malestar en la dirigencia de Fotia: el hecho de que la industria haya decidido negociar este año a través de un equipo de abogados. "Es gente que jamás en su vida vio un ingenio o un cañaveral, y no tienen idea de lo que estamos hablando. No conocen las funciones de los trabajadores en la fábrica, ni saben cómo se cosecha la caña", dijo a LA GACETA el secretario general adjunto de Fotia, Andrés Galván. "Para colmo -añadió-, no tienen mandato para tomar decisiones, de manera que cualquier planteo no tiene resolución inmediata, sino que debe ser puesto a consideración de los empresarios, y así todo se demora. Lo peor es que un día se va un abogado con una propuesta nuestra, y al día siguiente aparece otro que no tiene idea de lo que hablamos el día anterior. Así no se puede". En su función de titular del Sindicato de Obreros del ingenio Concepción, Galván reclamó ayer a las autoridades de Atanor -propietaria de esta fábrica azucarera- que se involucren en las paritarias. En el marco de las negociaciones que se desarrollan en el Ministerio de Trabajo de la Nación, el próximo encuentro está programado llevarse a cabo el miércoles de la semana próxima, de manera que se especula que un posible acuerdo se podría lograr por afuera del ámbito oficial.
El conflicto en marcha preocupa a los industriales, que hasta anoche mantuvieron reuniones internas para tratar de encontrar una salida a los reclamos de los obreros. El primer efecto del paro azucarero de ayer y de la posibilidad de que la protesta se extienda por tiempo indeterminado fue que los empresarios de ingenios que tenían previsto adelantar el inicio de la molienda en Tucumán vieron frustradas sus intenciones. Así, no pudieron arrancar la zafra La Florida y La Trinidad, y no se informó sobre nuevas fechas posibles de comienzo de las tareas en esas fábricas.







