20 Abril 2011 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, marcó ayer una línea divisoria entre los planes de demócratas y republicanos para reducir el déficit de Estados Unidos, pero dijo que podría llegarse a acuerdo pese a las grandes diferencias ideológicas entre ambos partidos.
Un día después de que Standard & Poor?s amenazara con rebajar la calificación crediticia "AAA" de Estados Unidos por temores a que los políticos no puedan llegar a acuerdo para reducir el déficit, Obama dijo que ambos partidos entendían que se necesitan recortar U$S 4 billones en poco más de una década. Sin embargo, cómo lograrlo es la gran piedra de toque y Obama no esbozó ninguna flexibilidad sobre sus demandas de aumentar los impuestos a los ciudadanos más pudientes, manteniendo las inversiones en educación e infraestructura.
Los republicanos se oponen a la idea de Obama de abandonar los beneficios fiscales a los más ricos, aplicados desde la anterior administración de George W. Bush, a contar de 2012 y cuestionan la disposición del mandatario a comprometerse con reducciones significativas en los gastos. (Reuter)
Un día después de que Standard & Poor?s amenazara con rebajar la calificación crediticia "AAA" de Estados Unidos por temores a que los políticos no puedan llegar a acuerdo para reducir el déficit, Obama dijo que ambos partidos entendían que se necesitan recortar U$S 4 billones en poco más de una década. Sin embargo, cómo lograrlo es la gran piedra de toque y Obama no esbozó ninguna flexibilidad sobre sus demandas de aumentar los impuestos a los ciudadanos más pudientes, manteniendo las inversiones en educación e infraestructura.
Los republicanos se oponen a la idea de Obama de abandonar los beneficios fiscales a los más ricos, aplicados desde la anterior administración de George W. Bush, a contar de 2012 y cuestionan la disposición del mandatario a comprometerse con reducciones significativas en los gastos. (Reuter)







