16 Abril 2011 Seguir en 
Veía la triste realidad que viven los chicos del barrio Antena y no podía hacer más que filmarlos. Pero ese aporte, justamente, fue clave para que ayer la Justicia Federal condenara a cuatro dealers que distribuían "paco" y marihuana en esa zona. El oficial Jesús Carrizo, de la Digedrop, fue el primer policía que ingresó por los oscuros laberintos con una cámara en la mano. Y a dos años de esa proeza, afirma que trabajar como investigador encubierto es su gran vocación. "Es algo bastante emocionante y a la vez peligroso. Pero uno puede ver la realidad y trata de aportar un granito de arena para luchar contra este mal", le dijo el policía a LA GACETA.
- ¿Cómo es trabajar de encubierto en un sitio tan peligroso?
- Yo comencé a trabajar en 2006 en la Digedrop. Siempre realizamos investigaciones, y lógicamente tenemos que pasar desapercibidos. Es un trabajo muy sacrificado, porque muchas veces pasás madrugadas enteras de un fin de semana allí. Pero cuando te gusta lo que hacés, no tenés problemas.
- ¿Cualquier policía puede hacer este trabajo?
Hay varias técnicas que ponemos en marcha. Una de ellas es la vestimenta. Nosotros fuimos capacitados por especialistas de la Sedronar y de la Policía Federal. Por ejemplo, para realizar una filmación tenemos que mimetizarnos con el lugar. Y no es lo mismo trabajar en el centro que en un barrio de la periferia. En el caso del Antena, me vestí con pantalón ancho, cangurito y gorra.
- Esta fue justamente su primera investigación filmada que llega a juicio...
- Sí, y fue muy complicado. Sobre todo, porque era la primera vez y de noche. Los fines de semana, incluso, había muchísimo movimiento de gente.
- ¿Qué aptitudes se necesitan para hacer esta labor?
- Uno debe estar frío en todo momento. No puede sentir miedo, porque los nervios te pueden traicionar de la peor manera. Es lo único que te puede poner en evidencia.
- ¿Con qué recursos cuentan en la Policía?
- Cada vez tenemos más instrumentos. En aquel momento contábamos con una cámara sencilla, pero ahora nos proveyeron de una que graba de noche. Además, la computadora de la Digedrop posee una capturadora de video.
- ¿Qué hubiera hecho usted si lo descubrían filmando, en un barrio de esas características, a esa hora de la noche?
- Siempre nos manejábamos con un suboficial. En un principio se evaluó la posibilidad de llevar un arma, pero luego llegamos a la conclusión de que podrían quitárnosla y eso sería peor. Así que vamos desarmados. Pero siempre hay una camioneta cerca de apoyo. Si algo llega a pasar, debemos dar aviso en el acto. Y si perdemos la filmación, bueno, se sigue investigando.
- ¿Cómo es trabajar de encubierto en un sitio tan peligroso?
- Yo comencé a trabajar en 2006 en la Digedrop. Siempre realizamos investigaciones, y lógicamente tenemos que pasar desapercibidos. Es un trabajo muy sacrificado, porque muchas veces pasás madrugadas enteras de un fin de semana allí. Pero cuando te gusta lo que hacés, no tenés problemas.
- ¿Cualquier policía puede hacer este trabajo?
Hay varias técnicas que ponemos en marcha. Una de ellas es la vestimenta. Nosotros fuimos capacitados por especialistas de la Sedronar y de la Policía Federal. Por ejemplo, para realizar una filmación tenemos que mimetizarnos con el lugar. Y no es lo mismo trabajar en el centro que en un barrio de la periferia. En el caso del Antena, me vestí con pantalón ancho, cangurito y gorra.
- Esta fue justamente su primera investigación filmada que llega a juicio...
- Sí, y fue muy complicado. Sobre todo, porque era la primera vez y de noche. Los fines de semana, incluso, había muchísimo movimiento de gente.
- ¿Qué aptitudes se necesitan para hacer esta labor?
- Uno debe estar frío en todo momento. No puede sentir miedo, porque los nervios te pueden traicionar de la peor manera. Es lo único que te puede poner en evidencia.
- ¿Con qué recursos cuentan en la Policía?
- Cada vez tenemos más instrumentos. En aquel momento contábamos con una cámara sencilla, pero ahora nos proveyeron de una que graba de noche. Además, la computadora de la Digedrop posee una capturadora de video.
- ¿Qué hubiera hecho usted si lo descubrían filmando, en un barrio de esas características, a esa hora de la noche?
- Siempre nos manejábamos con un suboficial. En un principio se evaluó la posibilidad de llevar un arma, pero luego llegamos a la conclusión de que podrían quitárnosla y eso sería peor. Así que vamos desarmados. Pero siempre hay una camioneta cerca de apoyo. Si algo llega a pasar, debemos dar aviso en el acto. Y si perdemos la filmación, bueno, se sigue investigando.








