24 Marzo 2011 Seguir en 
Industriales azucareros argentinos y altos funcionarios del Estado nacional avanzan en la elaboración de un convenio que regirá los destinos de la actividad a lo largo de este año. A través de esta disposición, se intentarán determinar volúmenes de producción, porcentaje de exportación de excedentes y el precio a que se venderá el azúcar a lo largo de 2011.
En la confección del texto del acuerdo, que se firmaría la próxima semana, trabajan el ministro de Economía, Amado Boudou, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con el aval del gobernador, José Alperovich. Por el lado de los azucareros, participan el Centro Azucarero Argentino (CAA) y el Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART). El propio Alperovich admitió recientemente que se trabajaba en un pacto que incluiría a todos los ingenios del país. Trascendió que en las últimas horas Alperovich mantuvo una comunicación telefónica con Moreno para ultimar detalles sobre los alcances del acuerdo azucarero.
En principio, se calcula que este año se producirán 2,4 millones de toneladas de azúcar en la Argentina, de los cuales 1,5 millón de toneladas corresponderían a Tucumán, si es que las heladas no afectan los cañaverales. Se planea exportar unas 450.000 toneladas del endulzante para mantener un precio en torno a los $ 200 la bolsa de 50 kilos, con el aporte de un 6% del producto para el azúcar fraccionado barato que exige el Gobierno nacional. O sea, el sector azucarero se comprometerá a que el precio interno del azúcar no subirá hasta fin de año en la medida de que no haya variaciones significativas en la actual relación peso-dólar y de que el incremento salarial que pacte el sector no supere ciertos valores. Si estas variables se dispararan, la actividad tendría la potestad de reajustar el precio del azúcar. Los azucareros solicitan que les permitan realizar una exportación al inicio de la molienda.
La divulgación de que el ingenio Ledesma, de Jujuy, importa y fracciona azúcar de Brasil en paquetes de un kilo de su marca Ancaste generó malestar en general en la actividad azucarera de Tucumán. Los industriales del CART salieron a minimizar el hecho, por considerar que se trata de un volumen mínimo el que se importó -se dice que fueron 20.000 toneladas ingresadas, pero también se mencionan otras 20.000 importadas a principios de este mes-, pero no les cayó nada bien la actitud de no consultar este tipo de decisiones a la mesa azucarera nacional. Otros, denuncian un operativo de prensa montado por los ingenios que no participan de la mesa, con el objeto de desprestigiar a la empresa jujeña. Entidades como Cañeros Unidos del Este (CUE) cuestionaron con dureza los argumentos a favor de la importación que esgrimió el director de Ledesma, Federico Nicholson. El presidente de CUE, Mario Tizeira, objetó el término "agoreros" que se preocupan por la posible baja del precio interno del azúcar a causa de la importación. "Agoreros son los cañeros a los que los industriales les roban 500.000 toneladas de azúcar por zafra. Con la importación de azúcar de Brasil tiran por tierra la Ley de protección arancelaria que tanto esfuerzo costó conseguir", remató Tizeira.
En la confección del texto del acuerdo, que se firmaría la próxima semana, trabajan el ministro de Economía, Amado Boudou, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con el aval del gobernador, José Alperovich. Por el lado de los azucareros, participan el Centro Azucarero Argentino (CAA) y el Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART). El propio Alperovich admitió recientemente que se trabajaba en un pacto que incluiría a todos los ingenios del país. Trascendió que en las últimas horas Alperovich mantuvo una comunicación telefónica con Moreno para ultimar detalles sobre los alcances del acuerdo azucarero.
En principio, se calcula que este año se producirán 2,4 millones de toneladas de azúcar en la Argentina, de los cuales 1,5 millón de toneladas corresponderían a Tucumán, si es que las heladas no afectan los cañaverales. Se planea exportar unas 450.000 toneladas del endulzante para mantener un precio en torno a los $ 200 la bolsa de 50 kilos, con el aporte de un 6% del producto para el azúcar fraccionado barato que exige el Gobierno nacional. O sea, el sector azucarero se comprometerá a que el precio interno del azúcar no subirá hasta fin de año en la medida de que no haya variaciones significativas en la actual relación peso-dólar y de que el incremento salarial que pacte el sector no supere ciertos valores. Si estas variables se dispararan, la actividad tendría la potestad de reajustar el precio del azúcar. Los azucareros solicitan que les permitan realizar una exportación al inicio de la molienda.
La divulgación de que el ingenio Ledesma, de Jujuy, importa y fracciona azúcar de Brasil en paquetes de un kilo de su marca Ancaste generó malestar en general en la actividad azucarera de Tucumán. Los industriales del CART salieron a minimizar el hecho, por considerar que se trata de un volumen mínimo el que se importó -se dice que fueron 20.000 toneladas ingresadas, pero también se mencionan otras 20.000 importadas a principios de este mes-, pero no les cayó nada bien la actitud de no consultar este tipo de decisiones a la mesa azucarera nacional. Otros, denuncian un operativo de prensa montado por los ingenios que no participan de la mesa, con el objeto de desprestigiar a la empresa jujeña. Entidades como Cañeros Unidos del Este (CUE) cuestionaron con dureza los argumentos a favor de la importación que esgrimió el director de Ledesma, Federico Nicholson. El presidente de CUE, Mario Tizeira, objetó el término "agoreros" que se preocupan por la posible baja del precio interno del azúcar a causa de la importación. "Agoreros son los cañeros a los que los industriales les roban 500.000 toneladas de azúcar por zafra. Con la importación de azúcar de Brasil tiran por tierra la Ley de protección arancelaria que tanto esfuerzo costó conseguir", remató Tizeira.
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