22 Marzo 2011 Seguir en 
"En estos 20 años lo más fuerte fue haber pasado de soñar con que un camión de gira parara en la puerta de nuestro estudio, a que ahora sea una constante todas las semanas", resumió Hernán Valente, cantante y violero de Cadena Perpetua. El trío punk lleva dos décadas en la ruta y lo festeja con disco nuevo y una gira nacional demoledora.
Los festejos empezaron en diciembre, con dos shows en los que la banda tocó 64 canciones en total (32 por día). "Para celebrar nuestros 20 años, quisimos hacer un repaso lo más amplio posible por nuestra historia, y aunque quedaron algunos temas afuera pudimos ofrecer un buen pantallazo", señaló.
Claro que no toda la gira podrá ser así, aunque en algunas ciudades ya están programados dos recitales. En Tucumán actuarán en abril, aunque todavía no se confirmó la fecha ni el lugar, y tampoco si ofrecerán un recital o dos.
Para festejar también lanzaron "Plaga", un disco con nuevas canciones bastante diferente a los anteriores, en lugar de hacer un compilado con "grandes éxitos". Ese trabajo contó con la producción del pericoJuanchi Baleirón.
"El público es muy observador, el argentino no come vidrio y menos con un género como el nuestro; los que siguen a la banda conocen el comportamiento y hay una plena identificación", le dijo Hernán a LA GACETA.
Para él, y también para Damián Biscotti (batería) y Eduardo Graziadei (bajo y coros), el punk-rock fluye naturalmente. "Por eso no nos cansamos, aunque nos permitimos variaciones y, por ejemplo, meter alguna canción melancólica. Pero todo depende de lo que observamos. Nuestras letras dejan plasmado lo que vemos. Lo social nos pega, nos interesa", explicó. Cuando abordan temas sociales en sus canciones lo hacen con responsabilidad, aunque el paso del tiempo y la maduración natural que experimentaron profundizó esa característica.
"El contexto va cambiando, e influye en lo que uno observa, pero no se puede olvidar de que esa es la misión -advirtió-. Creo que no sirve arraigarse en una posición política porque hay que mantener el ojo juzgador. Transmitir esas vivencias posibilita crear una tendencia; la cosa es plasmar un panorama en una canción..."
Eso es, explicó, lo que lo enamoró del punk-rock en su adolescencia. "Crecimos escuchando Los Ramones y Sex Pistols sin saber ni qué decían, pero nos sentíamos identificados con su actitud; cuando los descubrimos en castellano nos sentimos más identificados y nos ayudaron a pensar o a ver el comportamiento social", remarcó.
Desde su punto de vista, todo pasa por el lugar donde se para cada uno: "creemos que vamos a seguir aprendiendo, porque como artista debo tratar de ser lo más objetivo posible; no se puede manipular la cabeza de otros".
Los festejos empezaron en diciembre, con dos shows en los que la banda tocó 64 canciones en total (32 por día). "Para celebrar nuestros 20 años, quisimos hacer un repaso lo más amplio posible por nuestra historia, y aunque quedaron algunos temas afuera pudimos ofrecer un buen pantallazo", señaló.
Claro que no toda la gira podrá ser así, aunque en algunas ciudades ya están programados dos recitales. En Tucumán actuarán en abril, aunque todavía no se confirmó la fecha ni el lugar, y tampoco si ofrecerán un recital o dos.
Para festejar también lanzaron "Plaga", un disco con nuevas canciones bastante diferente a los anteriores, en lugar de hacer un compilado con "grandes éxitos". Ese trabajo contó con la producción del pericoJuanchi Baleirón.
"El público es muy observador, el argentino no come vidrio y menos con un género como el nuestro; los que siguen a la banda conocen el comportamiento y hay una plena identificación", le dijo Hernán a LA GACETA.
Para él, y también para Damián Biscotti (batería) y Eduardo Graziadei (bajo y coros), el punk-rock fluye naturalmente. "Por eso no nos cansamos, aunque nos permitimos variaciones y, por ejemplo, meter alguna canción melancólica. Pero todo depende de lo que observamos. Nuestras letras dejan plasmado lo que vemos. Lo social nos pega, nos interesa", explicó. Cuando abordan temas sociales en sus canciones lo hacen con responsabilidad, aunque el paso del tiempo y la maduración natural que experimentaron profundizó esa característica.
"El contexto va cambiando, e influye en lo que uno observa, pero no se puede olvidar de que esa es la misión -advirtió-. Creo que no sirve arraigarse en una posición política porque hay que mantener el ojo juzgador. Transmitir esas vivencias posibilita crear una tendencia; la cosa es plasmar un panorama en una canción..."
Eso es, explicó, lo que lo enamoró del punk-rock en su adolescencia. "Crecimos escuchando Los Ramones y Sex Pistols sin saber ni qué decían, pero nos sentíamos identificados con su actitud; cuando los descubrimos en castellano nos sentimos más identificados y nos ayudaron a pensar o a ver el comportamiento social", remarcó.
Desde su punto de vista, todo pasa por el lugar donde se para cada uno: "creemos que vamos a seguir aprendiendo, porque como artista debo tratar de ser lo más objetivo posible; no se puede manipular la cabeza de otros".







