17 Marzo 2011 Seguir en 
El hombre se caracterizó desde siempre por buscar la belleza a través de la palabra, la música, la pintura, la danza, el teatro. En todas las sociedades, el artista tuvo un lugar destacado. "Los espejos se emplean para verse la cara; el arte para verse el alma", solía decir el escritor George Bernard Shaw. Lo cierto es que el arte y sus hacedores han jugado un papel relevante en la historia de Tucumán, tanto sus instituciones culturales son el resultado de esta actividad notable. Por ejemplo, son muy pocas las provincias argentinas que cuentan con varias orquestas (incluyendo las barriales), con más de 30 coros, alrededor de cincuenta elencos teatrales, academias de danzas clásicas y populares, y un movimiento de artes plásticas importante.
Hay pueblos, orgullosos de sus artistas, que han sentido la necesidad de agradecerles, premiándolos de alguna manera. En el norte argentino, en 1985, no fue Tucumán sino Jujuy la que impulsó un proyecto para distinguir a sus hacedores culturales. Como recordamos en otra oportunidad, a fines de 1987, el gobierno salteño promulgó la ley Nº 6475 de Reconocimiento al Mérito Artístico por la que se otorgaba una retribución vitalicia a creadores de su provincia, independientemente de la percepción de cualquier otro beneficio. Para ello era necesario tener 55 años y justificar una obra importante a través de publicaciones, grabaciones y distinciones. El editorial de LA GACETA del 22 de enero" de 1988 señalaba: "La ley que comentamos no puede menos que elogiarse porque parece ubicarse próxima a un exacto tono: no demasiado descuidadamente generosa como para permitir el acceso a los beneficios que establece a los advenedizos y charlatanes, ni excesivamente rigurosa para que se frustre en sus intenciones básicas de promover las actividades culturales y artísticas para honra y pro de la provincia".
La noticia movilizó al ambiente cultural local pero debieron pasar varios años para que el 29 de agosto de 1994, el entonces legislador Gumersindo Parajón presentara un proyecto de ley sobre el régimen provincial de reconocimiento al mérito artístico que finalmente pasó a archivo en la sesión legislativa del 30 de mayo de 1997. El 17 de marzo de 1998 los concejales capitalinos sancionaron la ordenanza Nº 2.662 de "Distinción y reconocimiento a la trayectoria artística", con carácter de premio vitalicio. La iniciativa pertenecía al entonces edil Jorge Uasuf. Fue promulgada, pero nunca puesta en práctica. El 21 de diciembre de 1999, los ediles derogaron la norma mediante la ordenanza Nº 2.883. En 2004, los legisladores Ernesto Padilla y Pedro Stordeur retomaron la iniciativa pero tampoco los artistas tuvieron suerte
El Concejo Deliberante aprobó en setiembre pasado por unanimidad la iniciativa del edil José Luis Avignone para la creación de la "Distinción y reconocimiento a la trayectoria artística" con carácter de premio vitalicio. En sus fundamentos, se menciona que la propuesta cuenta con antecedentes de leyes similares vigentes en Chaco, Córdoba, La Rioja, Jujuy y Salta. Según la norma, podrán acceder al premio los artistas mayores de 60 años. En todos los casos deberán acreditar una importante trayectoria. La ordenanza fue promulgada y lleva el número 4.300, sin embargo, sigue sin reglamentarse.
El presupuesto municipal de 2010 para el área cultural no llegó al 1% ($5.488.300) del total ($698 millones). Ello está indicando que la cultura no figura entre las prioridades del gobierno de la ciudad.
Lo paradójico es que son los artistas y los intelectuales -no los gobernantes- los que han prestigiado Tucumán a nivel nacional e internacional. "Sin el arte la vida sería un error", dijo el filósofo Friederich Nietzsche. Sería positivo que nuestra clase dirigente alguna vez lo entendiera.
Hay pueblos, orgullosos de sus artistas, que han sentido la necesidad de agradecerles, premiándolos de alguna manera. En el norte argentino, en 1985, no fue Tucumán sino Jujuy la que impulsó un proyecto para distinguir a sus hacedores culturales. Como recordamos en otra oportunidad, a fines de 1987, el gobierno salteño promulgó la ley Nº 6475 de Reconocimiento al Mérito Artístico por la que se otorgaba una retribución vitalicia a creadores de su provincia, independientemente de la percepción de cualquier otro beneficio. Para ello era necesario tener 55 años y justificar una obra importante a través de publicaciones, grabaciones y distinciones. El editorial de LA GACETA del 22 de enero" de 1988 señalaba: "La ley que comentamos no puede menos que elogiarse porque parece ubicarse próxima a un exacto tono: no demasiado descuidadamente generosa como para permitir el acceso a los beneficios que establece a los advenedizos y charlatanes, ni excesivamente rigurosa para que se frustre en sus intenciones básicas de promover las actividades culturales y artísticas para honra y pro de la provincia".
La noticia movilizó al ambiente cultural local pero debieron pasar varios años para que el 29 de agosto de 1994, el entonces legislador Gumersindo Parajón presentara un proyecto de ley sobre el régimen provincial de reconocimiento al mérito artístico que finalmente pasó a archivo en la sesión legislativa del 30 de mayo de 1997. El 17 de marzo de 1998 los concejales capitalinos sancionaron la ordenanza Nº 2.662 de "Distinción y reconocimiento a la trayectoria artística", con carácter de premio vitalicio. La iniciativa pertenecía al entonces edil Jorge Uasuf. Fue promulgada, pero nunca puesta en práctica. El 21 de diciembre de 1999, los ediles derogaron la norma mediante la ordenanza Nº 2.883. En 2004, los legisladores Ernesto Padilla y Pedro Stordeur retomaron la iniciativa pero tampoco los artistas tuvieron suerte
El Concejo Deliberante aprobó en setiembre pasado por unanimidad la iniciativa del edil José Luis Avignone para la creación de la "Distinción y reconocimiento a la trayectoria artística" con carácter de premio vitalicio. En sus fundamentos, se menciona que la propuesta cuenta con antecedentes de leyes similares vigentes en Chaco, Córdoba, La Rioja, Jujuy y Salta. Según la norma, podrán acceder al premio los artistas mayores de 60 años. En todos los casos deberán acreditar una importante trayectoria. La ordenanza fue promulgada y lleva el número 4.300, sin embargo, sigue sin reglamentarse.
El presupuesto municipal de 2010 para el área cultural no llegó al 1% ($5.488.300) del total ($698 millones). Ello está indicando que la cultura no figura entre las prioridades del gobierno de la ciudad.
Lo paradójico es que son los artistas y los intelectuales -no los gobernantes- los que han prestigiado Tucumán a nivel nacional e internacional. "Sin el arte la vida sería un error", dijo el filósofo Friederich Nietzsche. Sería positivo que nuestra clase dirigente alguna vez lo entendiera.







