Se propaga el "efecto Punta Cana"

Por Miguel Velardez 16 Marzo 2011
Durante las últimas semanas la pregunta era si realmente Juan Manzur será el compañero de fórmula de José Alperovich. Pero ahora, surge un nuevo interrogante y más trascendente que el primero. ¿Y si no es Alperovich el candidato a gobernador por la re-reelección?

El mandatario volvió de Punta Cana, pero nadie sabe qué decisiones tomó en las playas caribeñas. Estuvo con tres de sus más íntimos colaboradores y su esposa, la senadora Beatriz Rojkés. Sólo ellos conocen cómo se moverá el tablero político en adelante. Pero, justamente, el silencio que se impuso el gobernador, José Alperovich, en su regreso a Tucumán, generó un revuelo de intrigas hacia abajo. En las filas del alperovichismo, hay más de un dirigente que tiene sospechas sobre cambios trascendentes de cara a los comicios provinciales.

El "efecto Punta Cana" despierta recelos en el oficialismo. Todo el mundo comenta la urgencia que tenía el gobernador, José Alperovich, en hablar con la presidenta Cristina Fernández, apenas puso un pie en Buenos Aires, en la escala previa a Tucumán. Si quería hablar con Cristina es porque tenía algo muy importante para decirle, especulan varios dirigentes. Intuyen que Alperovich ha pergeñado un "plan B" para el caso de que se complique la re-reelección.

No es que esté en riesgo un nuevo mandato, pero al parecer Alperovich quiere ser precavido. El resultado electoral de Catamarca, terminó con Brizuela del Moral de narices contra el piso. Una de las causas fue el hartazgo de la ciudadanía por tanta reelección del caudillo catamarqueño. Y con el voto, la gente dijo: ¡basta!.

En Tucumán se encendió una luz de alerta para los políticos, que comenzaron a analizar que no es suficiente con la contención de la dirigencia, ni el asistencialismo. Tampoco alcanza con pegar afiches o mandar a pintar paredes todas las noches con el nombre en letras grandes. Para colmo, la posibilidad de que la Justicia emita un fallo en contra de la actual conformación de la Junta Electoral Provincial sería un mazazo para los intereses del alperovichismo.

Los cimbronazos

Cada vez que se registra un resultado electoral como el que sacudió a Catamarca, se producen cimbronazos en otros distritos. Aunque, muchas veces, sólo sirven para los mentideros políticos por las dos o tres siguientes semanas.

Como un murmullo que recorre los pasillos de la Casa de Gobierno, sobrevuela por la Legislatura, se extiende hacia la Municipalidad de la capital ayer la desconfianza dio lugar a una fuerte especulación. Por ahora nadie hablará en público del tema, pero la especulación crece como una enredadera. "Hay un plan B", dicen los alperovichistas en voz baja.

Esa alternativa, que Alperovich guardará como una última carta y hasta el último día que le permita el calendario electoral, es que él se baje de la re-reelección. En su lugar, la candidata sería Beatriz Rojkés de Alperovich. Si una mujer llegó a la gobernación en Catamarca y una mujer (Cristina) buscará un nuevo mandato en la presidencia de la Nación, por qué no una mujer en la gobernación de Tucumán. Sin embargo, no es cuestión de dejar sola a Bety. Por esa razón, la clave es elegir un compañero de fórmula de extrema confianza. En esa lista se anotan varios, pero sólo dos o tres tienen chances de llegar. Sergio Mansilla, senador nacional, ya demostró su lealtad al gobernador y es el primero que se menciona para el caso. Osvaldo Jaldo, ministro del Interior, también exhibió su fidelidad al proyecto político. En política, nada es casual. Por eso, nadie olvida que Mansilla y Jaldo fueron los compañeros de viaje de Alperovich en las playas dominicanas. También viajó Jorge Gassenbauer, ministro de la Producción, pero se trata más bien de un hombre técnico, más que operador político del alperovichismo.

El manejo del poder

Por supuesto que hay ciertos dirigentes que se muestran escépticos frente a esta posibilidad. Pero suman algunas conjeturas. Argumentan que Alperovich no delegará el poder tan fácilmente. Por su carácter, su personalidad, tampoco es un hombre que esté dispuesto a compartirlo. Sin embargo, conjeturan que el gobernador no se quedará de brazos cruzados.

En esa línea, las especulaciones de los dirigentes políticos no tienen limitaciones. Entonces, ¿cuál será el destino futuro de Alperovich fuera de la gobernación?... Dos opciones aparecen en el horizonte: asumir la banca de senador nacional en reemplazo de Sergio Mansilla (todavía es suplente primero), o recibir una propuesta cristinista para convertirse en un ministro de Planificación Federal.

Otra conjetura que se baraja en el terreno político es que Alperovich mantenga la misma fórmula para la gobernación; es decir él secundando por Manzur. Pero que luego, Alperovich arme las valijas para aterrizar en Buenos Aires, en el ministerio de Economía, muy cerca de Cristina y que, en Tucumán, quede Manzur en el Poder Ejecutivo controlado de cerca por Mansilla y Jaldo.

El silencio del gobernador fomenta las especulaciones y alimenta las conjeturas que están a la orden del día. De todas maneras, todavía falta mucho para tomar la decisión final y, mucho más aún, para hacerlo público. Mientras tanto, filas abajo esperan definiciones sin dejar de hacer rodar el runrún.

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