Cartas de lectores

15 Marzo 2011
SENTIDO DE PERTENENCIA

Elevo mis oraciones a Dios por nuestros hermanos de Japón, mientras leo las noticias en LA GACETA y escucho las declaraciones de científicos y estudiosos sobre las causas que motivaron el terremoto. Entonces no puedo dejar de pensar en la situación de mi patria, que depende de los hombres y de la ayuda del amor de Dios; entre todos podríamos dar el sentido de pertenencia a nuestra tierra. ¿Pero qué significa pertenencia a un suelo, más allá de haber nacido y vivir en él? Es sentirnos todos hermanos, es saber aclarar y perdonar, es entender que el hombre ocioso es como un reloj sin aguja: no sirve ni parado ni andando. Es saber la esencia de lo verdadero, que la calidad o estirpe de una persona no está en vivir en Barrio Norte o en San Cayetano, o en Villa 9 de julio, o en lujosos countries o en villas carenciadas, ni está en si un individuo es rico económicamente o con importantes cargos. El sentido de pertenencia es cuidar, respetar y querer mi espacio y el del prójimo. Es cuidar y disfrutar el hecho de tener bella la plaza de mi barrio sin resentimientos a las otras plazas. Porque todas son de todos y hacen nuestra ciudad. Ya decía don Miguel de Unamuno: "lo más importante es aprender a ser padre y madre de nuestro porvenir y no ser hijos o hijas del pasado".

Juana Sadir de Asfoura
Muñecas 798
S. M. de Tucumán

tras el terremoto

Esta es una opinión personal, coherente y analizada desde todos los medios de difusión -tanto el de ustedes como el de los otros- a los que tuve la suerte de acceder desde un primer momento. He sido analista de riesgos, tanto en empresas como en gobiernos. En absoluto es un mérito, sólo una profesión. Sin ser un experto en macroeconomía, los años le dan al ser humano el "buen sentido"; el sentido común es sólo una expresión. "El buen sentido", en cambio, es una opción para definir o resolver situaciones. ¿Pero qué sucedería si colapsara Japón? Este hecho es totalmente cierto y casi seguro. ¿Cómo seguirá el mundo? Japón es la tercera economía del planeta. Ellos saben cómo vivir, nosotros no. Si su dieta alimentaria debe bajar un 30%, seguramente lo harán. Si deben consumir cinco litros de combustible por día, lo harán. Si deben bajar sus salarios, no tendrán problemas en hacerlo. Si tienen que trabajar más, lo harán. ¿Qué hará Occidente con excepción de Argentina, Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y los demás excéntricos (a los que se deben sumar los árabes "locos")? Occidente no hará nada, y vamos a quedar fuera del mundo. Los nipones saben vivir y se ajustarán a las nuevas perspectivas y no tengo ninguna duda de que van a salir adelante. Mientras tanto Argentina seguirá de rodillas, frente a un escenario universal, gracias a sus socios- que están fuera del mundo, sus sindicalistas y políticos que no son tales sino que viven ricos en lo personal pero marginales en lo humano. Fue una simple opinión, de acuerdo a mis convicciones. LA GACETA ha sido y es un ejemplo: publicaciones objetivas, críticas en su momento, pero con sustento y por sobre todo, diciendo la verdad. Espero que siga así.

Daniel R. Lamagni
lamagni@tucbbs.com.ar

mentiras que hieren

Una acertada reflexión expresa la frase: "La sociedad existe sólo cuando está edificada sobre principios irrenunciables". Es sabido que en las múltiples facetas de la convivencia humana existe la mentira. En lo cotidiano, creemos que el familiar o el amigo no nos engañan, que son transparentes, auténticos o sinceros. De esta manera una dosis de mentira recae en las respuestas. Hay que abocarse a esa búsqueda de la verdad, conocer la causa y no sólo el efecto de tantas situaciones. Prevalece lo hermético ante la persistencia, que se esfuma como bruma ante el sol. Esto implica engaños, traición, injusticia y otros males. Las mentiras -no las piadosas, sino la despiadadas- provocan daños enormes, hieren profundamente. Nace cuando se quiere usar la fe de otros para satisfacerse a sí mismo. Se puede afirmar que toda la vida social queda gravemente herida por culpa de la mentira. Hay que tener presente que se trata de un mal para todos. Concluyo con la famosa definición de San Agustín: "La mentira consiste en decir falsedad con intención de engañar".

Ana María Ferrari
Santiago del Estero 1.517
S. M. de Tucumán


contra los corsos

Los vecinos de Plazoleta Dorrego y Avenida Roca, nos quedamos pasmados. La autoridad municipal reiteró un craso error: autorizar un desmán que algunos llaman equivocadamente "corso". Ante ello, nosotros nos sentimos desamparados. Fuimos testigos de descalabros tales como trifulcas con botellas, manoseos a chicas, peleas entre integrantes de "comparsas", mayores y menores bebiendo, ataques a paredes y puertas con miles de litros de orín. Hubo otras calamidades como el ruido insoportable de redoblantes que nos martillaron el cerebro durante horas. Yo mismo les reclamé a los "niños malos" la agresión líquida a mi persiana y comenzaron a patearla de modo tal que hicieron entrar en pánico a mi hija de 11 años. Llamé a la Policía dos veces y no vinieron. En medio de un compulsivo desvelo, el locutor nos hacía saber que volverían el año que viene, mientras daba "vivas" a personajes políticos. Señor intendente: esta falta de respeto y atropello a las más de 100 familias que viven aquí no debería repetirse.

Alberto Salvador Mellace
Avenida Roca 170
S. M. de Tucumán

preocupación en lules

Los luleños nos encontramos impedidos de tener una mejor calidad de vida. Algunos dirigentes de esta ciudad sólo buscan el progreso personal. Al recorrer la ciudad podemos ver plazas y espacios verdes con pastizales de casi un metro de alto y calles con enormes pozos. La recolección de la basura es ineficiente. Si la bolsa arrojada al camión cae a la calle, nadie la recoge y queda a merced de los perros. Nadie barre las calles o sólo de vez en cuando. Otro tema es la Quebrada de Lules. Sólo se limpia el sector del camping municipal, mientras que en el resto del camino se tira basura, escombros y animales muertos; no hay suficientes merenderos y casi nunca se corta el pasto, y cuando lo hacen, es a medias: no recogen lo cortado. Este espacio de recreación es diariamente recorrido por personas que hacen deportes, familias que van a disfrutar del "aire puro". Incluso se ve pasar algunos funcionarios municipales a realizar caminatas y parece que no ven estas falencias. En otras provincias este espacio podría ser un excelente punto turístico. Una situación que también ocasiona preocupación en la población es el constante mal olor en el ambiente a determinadas horas del día. Nadie sabe de dónde viene ni por qué. Creo que sobran los motivos para decir que debemos exigir soluciones a estos temas porque la función pública se debe al pueblo y no a su propio bienestar.

Néstor José Latina
Pasaje Salcedo (sin número)
Lules-Tucumán


EL CADILLAL

En 1972 ingresé a la Inspección Obra Dique El Cadillal, dependiente de la Dirección Provincial del Agua. Recibí de los ingleses Richard Costain la nueva obra del dique para su mantenimiento y conservación. Diariamente se realizaban controles de cota y niveles. Un empleado se introducía por uno de los laterales, bajando una larga escalera hasta las entrañas de la presa. Una infame decisión hizo desaparecer la planta, maquinarias y empleados. Unos años después, alarmados por las fuertes tormentas del norte, se acordaron de que al dique había que drenarlo y limpiarlo de tanto material de arrastre. Una empresa japonesa se ofreció a realizar el trabajo a cambio de que le den los residuos para convertirlos en abono. No llegaron a ningún acuerdo y hoy estamos sufriendo las consecuencias. Más allá de la negligencia o necesidad de la gente, no podemos vivir en el cauce del río, y menos dejar de hacerle los mantenimientos al dique. Caso contrario, cualquier día amaneceremos nadando en el Frontal de las Termas. Prevención es la salvación.

Francisco Amable Díaz 
Barrio 20 de Junio
S. M. de Tucumán

Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.

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