Cafayate bailó hasta el alba con el Chaqueño

DESPEDIDA. El Chaqueño cantó durante más de dos horas. GENTILEZA LUCIANA BOTTO
DESPEDIDA. El "Chaqueño" cantó durante más de dos horas. GENTILEZA LUCIANA BOTTO
21 Febrero 2011
A pesar de la intensa lluvia, la Serenata a Cafayate se despidió en su ley: con el público bailando hasta que salió el sol, o mejor dicho, hasta que amaneció. La jornada comenzó con Los Salamanqueros, que llevaron zambas y chacareras carperas. Les siguió Luis Leguizamón, el grupo Imán y Silvia Borda, encargada de trasladar el tango a la Bodega Encantada. Detrás llegaron los portadores del apellido del escenario, Herencia del Payo Solá, quienes cautivaron a la multitud con sus temas. Posteriormente la zamba tucumana produjo el hechizo de detener la lluvia. El "Mono" Villafañe recordó a Atahualpa Yupanqui con "La añera". "Apoyemos siempre a los pueblos originarios", dijo y se colocó una bufanda con los colores de la bandera Wiphala. Luego prosiguió con una selección de chacareras, acompañado por Francisco Santamarina, Federico "Cuchi" Correa, Juan Carlos Liendro y el ballet Kiscaloro. Luego le tocó el turno a otro tucumano, Julián Morel, que interpretó una selección de tangos. Con la lluvia siempre amenazando actuaron Las Voces de Orán, Los Tekis y Rubén Ehizaguirre, de Los Nocheros. Como es tradición, la velada se prolongó hasta el amanecer. El cierre estuvo a cargo del Chaqueño Palavecino, recibido como un rey. "Hola Cafayate", saludó. "No sé si el año que viene volveré, pero ¿ustedes quieren más amaneceres?", preguntó. Y las 18.000 personas que coparon la bodega respondieron que sí al unísono. Sin embargo, el artista retrucó: "yo me estoy cansando del amanecer". Y luego cantó durante más de dos horas.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios