REUTERS / MICK TSIKAS
11 Febrero 2011 Seguir en 
Algunos lo llamarán loco; otros dirán que es masoquista. Los menos, que es un artista. Eso sí: es indudable es que este australiano, que brinda espectáculos callejeros, tiene una inmensa vocación de showman. Porque para acostarse sobre una plancha llena de clavos y al mismo tiempo jugar con bastones envueltos en llamas hay que sentir un amor muy especial por los aplausos.







