08 Febrero 2011 Seguir en 
En lo que se entiende como una estrategia para retomar el poder político, el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, anunció una suba del 15% de los salarios de los funcionarios y de las jubilaciones. A pesar de la medida, la plaza Tahrir en el Cairo, símbolo de la rebelión, continuaba ocupada anoche por miles de manifestantes, quienes exigen la renuncia del mandatario. Alejandría, Suez y la capital volvían a la normalidad, y algunos bancos y comercios abrieron sus puertas. El presidente de EEUU, Barack Obama, pidió una transición ordenada, mientras se prevén nuevas protestas para hoy.







