07 Febrero 2011 Seguir en 
LONDRES.- El fundador de la red de filtraciones Wikileaks, Julian Assange, reanudará hoy la batalla legal en Londres contra su extradición a Suecia, donde la Justicia lo busca por casos de dos presuntos abusos sexuales.
El australiano, de 39 años -venerado por sus seguidores y demonizado por otros-, ha reclutado a los más prominentes abogados de Reino Unido para que lo defiendan en los juicios.
El prestigioso abogado australiano, especializado en derechos humanos, Geoffrey Robertson y su colega británico Mark Stephens argumentarán que la extradición de su cliente a Suecia eventualmente lo pondría en manos de su mayor enemigo: la Justicia estadounidense.
Además, dirán que las acusaciones contra Assange por abuso a dos mujeres suecas se basan en "meras sospechas", y que, una orden de arresto europea, no es argumento válido en este caso. La solicitud de extradición, sostendrán, está dirigida a "vilipendiar (a Assange) en todo el mundo" y a "castigarlo por sus opiniones políticas".
Hoy, seguidores de Assange saldrán a la calle para respaldar a su "héroe" y defender los principios de libertad de información, según apuntaron. Sin embargo, la situación del público y de los medios ha cambiado considerablemente desde que el creador de Wikileaks fuera arrestado, por primera vez, en Londres el 7 de diciembre.
En ese entonces, el mundo se veía sacudido -a diario- por las noticias de los cables filtrados y los cancilleres involucrados en la difusión de información secreta se levantaban enfadados para condenar los métodos de Wikileaks.
Assange empleó parte de su tiempo en escribir una autobiografía que "fuerza a una nueva relación entre el pueblo y gobierno", aseguró el autor. El más reciente libro es "Wikileaks-Julian Assange?s War on Secrecy", escrito por los periodistas de "The Guardian" David Leigh y Luke Harding. (DPA)
El australiano, de 39 años -venerado por sus seguidores y demonizado por otros-, ha reclutado a los más prominentes abogados de Reino Unido para que lo defiendan en los juicios.
El prestigioso abogado australiano, especializado en derechos humanos, Geoffrey Robertson y su colega británico Mark Stephens argumentarán que la extradición de su cliente a Suecia eventualmente lo pondría en manos de su mayor enemigo: la Justicia estadounidense.
Además, dirán que las acusaciones contra Assange por abuso a dos mujeres suecas se basan en "meras sospechas", y que, una orden de arresto europea, no es argumento válido en este caso. La solicitud de extradición, sostendrán, está dirigida a "vilipendiar (a Assange) en todo el mundo" y a "castigarlo por sus opiniones políticas".
Hoy, seguidores de Assange saldrán a la calle para respaldar a su "héroe" y defender los principios de libertad de información, según apuntaron. Sin embargo, la situación del público y de los medios ha cambiado considerablemente desde que el creador de Wikileaks fuera arrestado, por primera vez, en Londres el 7 de diciembre.
En ese entonces, el mundo se veía sacudido -a diario- por las noticias de los cables filtrados y los cancilleres involucrados en la difusión de información secreta se levantaban enfadados para condenar los métodos de Wikileaks.
Assange empleó parte de su tiempo en escribir una autobiografía que "fuerza a una nueva relación entre el pueblo y gobierno", aseguró el autor. El más reciente libro es "Wikileaks-Julian Assange?s War on Secrecy", escrito por los periodistas de "The Guardian" David Leigh y Luke Harding. (DPA)







