04 Febrero 2011 Seguir en 
EEUU enfrentó fríos glaciales tras una monstruosa tormenta de hielo, nieve y aguanieve que azotó una extensión de 3.000 kilómetros desde Texas, en el sur, hasta Maine, en el extremo noreste. La tormenta afectó a 100 millones de personas, redujo casi a la mitad el tráfico aéreo y generó accidentes múltiples como el de la imagen, ocurrido el martes en New Hampshire.







