02 Febrero 2011 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó ayer que la "transición ordenada" en Egipto debe comenzar "ahora", poco después de que su par egipcio, Hosni Mubarak, anunciara su decisión de no volver a presentarse a la presidencia al término de su mandato en septiembre. "Una transición ordenada debe ser significativa, debe ser pacífica y debe empezar ahora", dijo en unas declaraciones públicas Obama, quien reveló que así se lo hizo saber a Mubarak en una conversación que mantuvieron ambos tras el discurso del mandatario egipcio en El Cairo.
Obama, sin embargo, fue lo suficientemente ambiguo como para dejar la puerta abierta a las especulaciones sobre los tiempos que espera en Egipto, al no especificar si su demanda de que la "transición" comience de inmediato implica que Washington quiere que Mubarak finalice su mandato o dimita antes de septiembre.
Algo que demuestra la fina línea que camina EEUU, para quien el presidente egipcio ha constituido un aliado clave en Cercano Oriente pese a los reclamos de mayor apertura democrática que asegura le ha estado planteando de forma regular. En este sentido, Obama se limitó a indicar que el proceso "debe incluir un amplio espectro de voces egipcias y de partidos de la oposición" que lleve a unas elecciones "libres y justas" que den como resultado un Gobierno que "responda a las aspiraciones del pueblo egipcio".
Según Obama, Mubarak "reconoció que el status quo no es sostenible y que debe producirse un cambio". "A lo largo de miles de años Egipto ha conocido muchos momentos de transformación, las voces del pueblo egipcio nos dicen que éste es uno de estos momentos", continuó Obama, para quien el mundo "está siendo testigo de un nuevo capítulo en la historia de un gran país y un socio de largo tiempo de Estados Unidos".
El mandatario estadounidense aseguró que Washington está dispuesto a "tender la mano" a Egipto en estos momentos y subrayó que seguirá a la par defendiendo los "valores universales" en materia de libertad de expresión, de asamblea y de información de los egipcios. Obama se dirigió "particularmente a los jóvenes" del país, a los que les aseguró que Estados Unidos y el mundo "escuchan sus voces". Finalmente, también destacó el "elogiable" papel del Ejército egipcio. (DPA)
Obama, sin embargo, fue lo suficientemente ambiguo como para dejar la puerta abierta a las especulaciones sobre los tiempos que espera en Egipto, al no especificar si su demanda de que la "transición" comience de inmediato implica que Washington quiere que Mubarak finalice su mandato o dimita antes de septiembre.
Algo que demuestra la fina línea que camina EEUU, para quien el presidente egipcio ha constituido un aliado clave en Cercano Oriente pese a los reclamos de mayor apertura democrática que asegura le ha estado planteando de forma regular. En este sentido, Obama se limitó a indicar que el proceso "debe incluir un amplio espectro de voces egipcias y de partidos de la oposición" que lleve a unas elecciones "libres y justas" que den como resultado un Gobierno que "responda a las aspiraciones del pueblo egipcio".
Según Obama, Mubarak "reconoció que el status quo no es sostenible y que debe producirse un cambio". "A lo largo de miles de años Egipto ha conocido muchos momentos de transformación, las voces del pueblo egipcio nos dicen que éste es uno de estos momentos", continuó Obama, para quien el mundo "está siendo testigo de un nuevo capítulo en la historia de un gran país y un socio de largo tiempo de Estados Unidos".
El mandatario estadounidense aseguró que Washington está dispuesto a "tender la mano" a Egipto en estos momentos y subrayó que seguirá a la par defendiendo los "valores universales" en materia de libertad de expresión, de asamblea y de información de los egipcios. Obama se dirigió "particularmente a los jóvenes" del país, a los que les aseguró que Estados Unidos y el mundo "escuchan sus voces". Finalmente, también destacó el "elogiable" papel del Ejército egipcio. (DPA)







