01 Febrero 2011 Seguir en 
EL CAIRO, Egipto.- El presidente de Egipto, Hosni Mubarak, indicó hoy que no renunciará, pero que tampoco competirá por la reelección y que promoverá cambios en la Constitución, tras las masivas manifestaciones en su contra que tuvieron lugar en diversos puntos del país. "He iniciado la formación de un nuevo gobierno que responderá a las exigencias de nuestros jóvenes y estará en permanente diálogo con todas las fuerzas políticas", manifestó.
Al anuncio lo hizo en un discurso, en el que admitió que Egipto está pasando por un "tiempo difícil". El gobernante, de 82 años, también afirmó que trabajará en los meses que le quedan en la presidencia para permitir la transferencia pacífica del poder, para lo cual opinó que es prioridad estabilizar al país.
El mandatario añadió que pidió a su vicepresidente, Omar Suleiman, que inicie el diálogo con todas las fuerzas políticas. "Los acontecimientos de estos días demandan que elijamos entre el caos y la estabilidad", señaló. Descartó partir hacia el exilio. "Este país es mi patria y voy a morir en suelo egipcio. La historia me juzgará por mis méritos", añadió. Y terminó su discurso diciendo: "que Dios proteja a este país y a su pueblo".
Las decenas de miles de personas reunidas en la Plaza Tahrir de El Cairo siguieron reclamando su renuncia después de escuchar el discurso. Durante toda la jornada, dos millones de personas se manifestaron en la capital egipcia contra Mubarak, que lleva 30 años en el poder. También en otras ciudades del país decenas de miles de manifestantes reclamaron un cambio. Las elecciones presidenciales están previstas para septiembre. (Reuters-DPA-Especial)







