Con un amplio apoyo en el Congreso

01 Febrero 2011
BRASILIA.- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, consiguió ayer una cómoda mayoría en las cámaras, beneficio que no gozó el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva a lo largo de los ocho años en el poder.

La mandataria suspendió su visita a Uruguay, que era el siguiente punto en la agenda después de la Argentina, y volverá a Brasil para brindar un discurso en la apertura del nuevo período legislativo. De los 513 diputados y 81 senadores, 461 legisladores (77%) integran la bancada oficialista, lo que facilita a Rousseff a llevar adelante las reformar que pretende.

La convivencia en los parlamentos parece estar funcionando y no se registran grandes sorpresas a la hora de elegir a los titulares de ambas cámaras para los dos próximos años.

Quien presidirá el Senado será del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), aliado a Rousseff, y se espera la continuidad del actual titular, el ex presidente José Sarney.

En Diputados, Marco Maia, del Partido de los Trabajadores (PT), tiene posibilidades de ser quien presida la cámara. El primer debate fogoso será el techo del salario mínimo: el gobierno busca que sea de 450 reales y el PMDB, de 480. (Télam)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios