Evo celebra otro año más de gestión, pero le sobran dudas

Una ceremonia indígena le puso color a los grises que afronta el presidente boliviano. "Este es un gobierno de la mayoría", comentaban en la plaza. En las casas criticaban la arrogancia del mandatario.

CEREMONIA. Una mujer sostiene una vasija con las ofrendas de buenos augurios en la plaza Murillo.  REUTERS
CEREMONIA. Una mujer sostiene una vasija con las ofrendas de buenos augurios en la plaza Murillo. REUTERS
23 Enero 2011
LA PAZ. - Coloridas delegaciones indígenas se apoderaron el sábado de la plaza principal de La Paz para festejar junto al presidente Evo Morales el primer año del ahora llamado Estado Plurinacional de Bolivia, en medio de dudas sobre la estabilidad política y económica del país.

Un festival con ofrendas a la Madre Tierra abrió la conmemoración antes de que Morales presente su quinto informe de gestión, o el primero de su segundo mandato, que terminó marcado por tropiezos de última hora que le restaron popularidad.

"Hay muchas cosas que festejar, éste es un Gobierno de las mayorías (...) y de los errores tenemos que aprender", dijo Máxima Condori, una comerciante informal, que observaba la celebración en la Plaza Murillo.

El optimismo del Gobierno no coincidía con nuevas señales de desgaste de Morales, cuyo desempeño es seguido de cerca por Brasil y Argentina, que se abastecen de gas natural boliviano, y su aliados líderes izquierdistas de Venezuela y Cuba.

Una encuesta de Ipsos Apoyo indica que la aprobación a Morales bajó a 36% a principios de enero, la cifra más baja en sus cinco años de Gobierno. La caída fue atribuida en gran parte a un fallido reajuste de precios de combustibles hace menos de un mes, que enfrentó al Gobierno con los sindicatos y otras entidades sociales.

Tras un lustro en el poder, y con gran mayoría legislativa desde que inició su segundo mandato en enero del 2010, Morales puede anotar entre sus logros el haber casi acabado con los partidos tradicionales, de centro y de derecha. Puede mostrar también el avance del primer régimen de autonomías y una generosa reforma de pensiones, arropados por una economía con cinco años consecutivos de crecimiento y superávit que dieron como resultado un aumento del producto per cápita anual a 1.800 dólares, casi el doble que en el 2005.

Pero el mandatario también afrontó un fracasado "gasolinazo" de fines del 2010, con el que quiso poner fin a una costosa subvención y alentar inversiones petroleras. Forzado a anular la medida luego de sólo cinco días, por duras protestas populares, escasez de alimentos y caos de precios, el presidente descubrió en los movimientos sociales, su principal sostén político, el mayor obstáculo para sus declaradas intenciones de apertura a inversiones extranjeras.

También pesa sobre él otro revés político de última hora: el asilo dado por Paraguay al gobernador opositor Mario Cossío, que huyó para evadir un juicio por presunta corrupción.

Otro analista, Carlos Cordero, dijo que los tropiezos de Morales podían ser atribuidos en parte a su actitud arrogante ante la oposición y por las críticas de sus mismos seguidores.

El presidente Evo Morales proclamó ayer la "muerte del Estado colonial" en Bolivia y prometió profundizar los cambios políticos y económicos, de línea indigenista y socialista, con un optimismo que pareció ignorar sus duros tropiezos de las últimas semanas. (Reuters)

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