20 Enero 2011 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente estadounidense, Barack Obama, y su par chino, Hu Jintao, usaron la diplomacia para abordar temas espinosos como los derechos humanos y las ventajas comerciales chinas. En el marco de la visita del Jefe del Estado chino a Estados Unidos, los mandatarios aseguraron que ambos países seguirán trabajando para solucionar los problemas actuales.
"La historia demuestra que las sociedades son más armoniosas y más exitosas y el mundo es más justo cuando los derechos y las responsabilidades de todos los pueblos y naciones son respetados, incluidos los derechos universales de todos los seres humanos", dijo Obama en sus palabras durante una comparecencia conjunta.
Obama tomó una postura más asertiva sobre los derechos humanos de lo que lo hizo en su visita a Pekín en el 2009, cuando críticos en Estados Unidos dijeron que fue muy deferente con sus anfitriones. Aún así, el líder estadounidense fue mesurado en sus palabras para evitar antagonizar con el líder chino.
Obama logró el reconocimiento de Hu de que China debe hacer más en este tema, pero el líder chino también dejó en claro que cualquier diálogo al respecto debe darse sin interferencias a los asuntos de su país.
"Como dije antes y le repetí al presidente Hu, como estadounidenses tenemos algunas visiones centrales respecto a la universalidad de ciertos derechos, como la libertad de expresión, de religión, que creemos que son muy importantes y que trascienden las culturas", dijo Obama. "He sido muy sincero con el presidente Hu sobre estos temas".
Hu, por su parte, insistió en que China ha hecho enormes progreso en el tema de derechos humanos. "La relación entre China y Estados Unidos se ha transformado en una relación de importancia estratégica e influencia global", planteó a través de un traductor. Dijo además que hay intereses y responsabilidades comunes y aseguró que ambas naciones están abriendo un nuevo capítulo.
"China todavía enfrenta desafíos en su desarrollo económico y social y aún falta mucho por hacer en términos de derechos humanos", admitió Hu.
Sin embargo, Hu afirmó que Pekín considera a los derechos humanos como un asunto interno y que las discusiones sobre el tema deben tener lugar bajo condiciones de respeto mutuo. "Vamos a continuar nuestros esfuerzos en mejorar la vida del pueblo chino y en promover la democracia y el imperio de la ley en nuestro país", dijo Hu.
"China quiere entablar un diálogo e intercambios con Estados Unidos en base al respeto mutuo y al principio de no interferencia en los asuntos internos del otro", agregó Hu. (Télam-Reuters-DPA)
"La historia demuestra que las sociedades son más armoniosas y más exitosas y el mundo es más justo cuando los derechos y las responsabilidades de todos los pueblos y naciones son respetados, incluidos los derechos universales de todos los seres humanos", dijo Obama en sus palabras durante una comparecencia conjunta.
Obama tomó una postura más asertiva sobre los derechos humanos de lo que lo hizo en su visita a Pekín en el 2009, cuando críticos en Estados Unidos dijeron que fue muy deferente con sus anfitriones. Aún así, el líder estadounidense fue mesurado en sus palabras para evitar antagonizar con el líder chino.
Obama logró el reconocimiento de Hu de que China debe hacer más en este tema, pero el líder chino también dejó en claro que cualquier diálogo al respecto debe darse sin interferencias a los asuntos de su país.
"Como dije antes y le repetí al presidente Hu, como estadounidenses tenemos algunas visiones centrales respecto a la universalidad de ciertos derechos, como la libertad de expresión, de religión, que creemos que son muy importantes y que trascienden las culturas", dijo Obama. "He sido muy sincero con el presidente Hu sobre estos temas".
Hu, por su parte, insistió en que China ha hecho enormes progreso en el tema de derechos humanos. "La relación entre China y Estados Unidos se ha transformado en una relación de importancia estratégica e influencia global", planteó a través de un traductor. Dijo además que hay intereses y responsabilidades comunes y aseguró que ambas naciones están abriendo un nuevo capítulo.
"China todavía enfrenta desafíos en su desarrollo económico y social y aún falta mucho por hacer en términos de derechos humanos", admitió Hu.
Sin embargo, Hu afirmó que Pekín considera a los derechos humanos como un asunto interno y que las discusiones sobre el tema deben tener lugar bajo condiciones de respeto mutuo. "Vamos a continuar nuestros esfuerzos en mejorar la vida del pueblo chino y en promover la democracia y el imperio de la ley en nuestro país", dijo Hu.
"China quiere entablar un diálogo e intercambios con Estados Unidos en base al respeto mutuo y al principio de no interferencia en los asuntos internos del otro", agregó Hu. (Télam-Reuters-DPA)







